El exproductor de Hollywood Harvey Weinstein enfrenta en Nueva York un nuevo juicio por violación, en lo que representa el tercer intento de la justicia por resolver una acusación que se mantiene vigente desde hace más de una década.
Harvey Weinstein enfrenta nuevo juicio por violación en Nueva York: vuelve a tribunales por tercera vez
Este proceso legal se enfoca exclusivamente en lo sucedido entre Weinstein y la actriz y estilista Jessica Mann, en un hotel de Manhattan en el 2013
Durante la apertura de este martes 21 de abril de 2026, la fiscalía lo describió como una figura poderosa que habría utilizado su influencia para someter y manipular a mujeres, mientras que la defensa insistió en que la relación fue consensuada y reinterpretada con el tiempo.
El proceso se centra en un solo cargo relacionado con un encuentro ocurrido en 2013 en un hotel de Manhattan, después de que una condena previa fuera anulada y un jurado posterior no lograra alcanzar un veredicto.
A sus 73 años y actualmente en prisión, Weinstein ha rechazado las acusaciones, admitiendo conductas personales cuestionables, pero negando cualquier agresión.
Un caso redefinido y una relación bajo escrutinio
A diferencia de juicios anteriores, este proceso se enfoca exclusivamente en lo sucedido entre Weinstein y la actriz y estilista Jessica Mann, aunque el jurado también analizará la relación que ambos mantuvieron antes y después del presunto ataque.
La denunciante ha señalado que, tras conocer al productor en 2013 mientras buscaba oportunidades profesionales, terminó involucrándose en una relación compleja que derivó en la presunta violación durante un viaje a Nueva York.
Según su versión, Weinstein la habría forzado en una habitación de hotel pese a su negativa, aprovechando su posición de poder. Sin embargo, la defensa ha subrayado que Mann continuó en contacto con él posteriormente, aceptando invitaciones y solicitando apoyo para su carrera, lo que, sostienen, contradice la acusación.
El juicio también presenta cambios en la estrategia legal y posibles nuevos testigos, mientras el tribunal revisa qué pruebas serán admitidas. En este contexto, el caso vuelve a poner en el centro el debate sobre poder, consentimiento y credibilidad que marcó al movimiento #MeToo y redefinió la industria del entretenimiento.

