Guiado por su fe, Jaydon Cintron, empleado del restaurante Chick-fil-A de Kingston, Carolina del Norte, realizó una buena acción durante su jornada laboral. Encontró casi 10,000 dólares en el baño y su único impulso fue devolverlos y dar con el verdadero dueño.
Empleado de Chick-fil-A encontró 10,000 dólares en el baño y luego rechazó recompensa del dueño
Todo ocurrió durante su descanso la mañana del Viernes Santo. Cintron, de 18 años, se encontraba en el área de los baños para caballeros cuando encontró dos sobres blancos junto al inodoro

Así fue el hallazgo del empleado de Chick-fil-A
Todo ocurrió durante su descanso la mañana del Viernes Santo. Cintron, de 18 años se encontraba en el área de los baños para caballeros cuando encontró dos sobres blancos junto al inodoro.
Uno contenía aproximadamente 5,000 dólares y tenía la etiqueta First Citizens Bank; el segundo contenía 4,333 dólares y tenía escrito Truist Bank.
Sin pensarlo demasiado, Jaydon acudió al Departamento de Recursos Humanos, en donde revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad para intentar identificar a quién pertenecía el dinero, pero no tuvieron éxito.
Posteriormente, dieron parte a la Policía de Kinston, donde el jefe Keith Goyettaños citó al joven empleado por su acción: “Mucha gente, lamentablemente, se quedará con ese dinero”, dijo.
En entrevista con el medio local, el joven explicó que su decisión estuvo motivada por sus principios personales y religiosos, asegurando que quedarse con el dinero no habría sido lo correcto: “Eso no es lo que Jesús habría hecho. “Eso no es lo que Dios habría querido”, dijo el joven.
Posteriormente, el propietario se presentó días después para reclamar el dinero.
En agradecimiento por el gesto, el dueño ofreció a Cintron una recompensa de 500 dólares. Sin embargo, el joven rechazó inicialmente el dinero en varias ocasiones, afirmando que no esperaba recibir nada a cambio por hacer lo correcto. Tras insistencia, terminó aceptando la gratificación.
El acto fue ampliamente elogiado tanto por directivos del restaurante como por autoridades locales, quienes destacaron la integridad del joven en una situación en la que muchas personas habrían actuado de forma distinta. El propietario del establecimiento subrayó que este tipo de acciones reflejan un verdadero liderazgo y valores sólidos.
TLS
