La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Es lo que tengo en vivo desde washington. Vuelvo con ustedes.
Borja: vamos con uno de lo que pareía un ía ás en el trabajo termió con un repartidor de amazon convertido en un éroe al decir de muchos. Hoy vamos a hablar con juan carlos flores quien saló a un beé abandonado a la orilla de una calle en texas.
Confiesa que el inólito hallazgo le produjo ganas de llorar y que rescatar al niño sano y salvo es lo mejor que le ha pasado en su trabajo. Carolina: te contamos esta historia pero hoy conversamos en vivo con su protagonista.
Juan carlos, bienvenido al "edicón digital". Y menos a ese momento.
¿qé paó por su mente cuando esá trabajando y encuentra ese beé? Juan: pues me toó como sorpresa.
Buenos ías antes que todo, aá son las 11:00 de la mañana. Era un ía normal de trabajo.
Yo aí mié una canasta de beé. Imagié que seía basura porque es un ía lunes que los vecindarios sacan la basura.
Entonces mis ojos reflejaron esa canasta. Pené que fuera basura pero al acercarme mié a un beé.
Mi segunda opinón fue que a lo mejor alún vecino estaba moviendo su coche y puso el entonces yo continé con mis reparticiones normal pero no me queé me queé con la espina de que algo no estaba bien. Diez minutos regrese y el beé segía alí.
Entonces ya no se me hizo normal. Estacioé ni camioneta a un lado, me fui a la casa ás cercana a preguntar si el beé perteneía a ellos.
No me la crían. Pensaban que estaba jugando.
Eran una familia norteamericanos como de 55 años entonces les toqé la puerta, les dije hay un beé en la calle. Les digo en verdad, hay un beé en la calle.
Camisa y saló conmigo. Y les mosté el beé.
Entonces me dijo: vamos a tomar unas fotos, para probar de que en verdad el beé estaba aí. Entonces el señor dijo voy a llevarme al beé para adentro y voy a llamar a la poliía.
Yo segí mi rutina. Pero a los cinco o diez minutos de que segí mi rutina, mié varias calles.
Y entonces yo dije: aqí algo anda mal. Entonces me enconté un poliía deferente y le baé mi ventana y le preguné: ¿esán buscando un beé?
Y me dijo í. Beé.
Entonces le dije ígueme, te voy a llevar a donde esá el beé. Borja: ese beé tuvo mucha suerte de haber sido encontrado con un hombre como usted.
Me gustaía ahondar en eso. Tienes una hija pequeña.
¿qé significa para ti haber podido estar en el lugar correcto a la hora correcta? Juan: pues imaínese.
Como nosotros como padres no quiséramos estar en ese lugar, porque mi hija tuviera en esa circunstancia. Carolina: señor juan carlos, me ¿qé le gustaía a usted decirle a ese beé?
Juan: pues que soy afortunado de haberlo encontrado, y que no le haya pasado nada. Eso es lo mejor y que lo enconté ápido, no paó mucho calle abandonado.
Borja: ¿habó ya con la madre de este menor? Supongo que estaá muy agradecida.
Juan: no he tenido contacto con ella. Ese ía quise acercarme a preguntarle ómo estaba, pero me dio de que no es el momento, me imagino que se estaba muriendo por dentro.
Carolina: me da escalofíos. Mis manos comienzan a sudar imaginando lo que usted paó.
Ángeles que nos manda dios