Una oficial de seguridad revela la frustración que viven los
agentes de la TSA al trabajar sin paga junto a agentes de ICE que sí reciben su salario. Según el testimonio,
la presencia de personal de inmigración funciona como una distracción en los
controles de seguridad en lugar de ofrecer una solución real al flujo de pasajeros.
La falta de compensación económica genera un ambiente de tensión mientras los empleados federales enfrentan la crisis por el cierre de Gobierno.