A diferencia de las misiones Apolo, la
misión Artemis II cuenta con tecnología que reduce significativamente las probabilidades de fallo.
El astrónomo Joel Castro destaca que el momento de mayor peligro reside en la reentrada a la atmósfera terrestre y las maniobras de inyección de motores. Sin embargo,
el diseño actual garantiza un retorno seguro mediante el impulso gravitacional, incluso si los sistemas principales fallan durante el trayecto de regreso a la Tierra.