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Crímenes

'El monstruo de Ecatepec' podría ser el peor asesino en serie de México: ¿cómo fue descubierto y por qué tardaron tanto?

'Juan Carlos N' como lo ha identificado el fiscal del caso dice haber torturado y asesinado a 20 mujeres. Mientras las autoridades intentan develar las identidades de las víctimas, surgen serios cuestionamientos sobre cómo es que no activaron una alarma a tiempo.
14 Oct 2018 – 8:40 AM EDT

El monstruo de Ecatepec, o Juan Carlos N, como han decidido identificarlo las autoridades, fue apresado el pasado 4 de octubre en el municipio del estado de México acusado de asesinar a más de 20 mujeres, según su propia confesión.

Aunque las autoridades dicen que solo ha dado detalles de haber perpetrado el asesinato de 10, la cifra espeluznante es suficiente para saber que ha sido detenido un asesino en serie, uno que podría convertirse en el más brutal de la historia de México.

“Los asesinos en serie tienden a ser hombres y tienden a tener ocupaciones socioeconómicas bajas o no tener ningún empleo. En términos de su selección de víctimas, la mayoría de los asesinos en serie tienden a atacar a aquellos que están en situaciones marginadas u "olvidados" por la sociedad en la que viven y suelen elegir mujeres”, le explicó a Univisión Noticias, Adam Lynes, profesor titular del programa de criminología de Birmingham City University.

Tras el rastro del asesino

Aunque por meses los vecinos de 'Juan Carlos N' y su esposa,'Patricia N', en el barrio Jardínes de Morelos, se habían quejado del putrefacto olor en su casa y habían señalado con preocupación el desperdicio desmedido que hacían del agua, considerado un bien preciado en la precariedad del barrio, no serían estas las señales que llevarían a las autoridades a desenmascarar este recinto de horror que habitaba en el corazón del vecindario.

La policía investigaba las desapariciones de tres mujeres que, a pesar de que no se conocían entre sí, vivían a escasas cuadras de distancia. Arlet Samantha Olguín Hernández, tenía 23 años, había salido de su casa el pasado mes de abril y nunca volvió. Aunque su madre puso de inmediato la denuncia, la policía tardó semanas en emprender la búsqueda.

El 26 de julio, Evelyn Rojas Matus dejó a sus dos hijos al cuidado de su marido para ir a ver a una mujer que vendía ropa importada y tampoco se volvió a saber nada de ella. El 6 de septiembre Nancy Noemí Huitrón de 28 años salió de su casa con su bebé de dos meses en brazos y después de unas horas sus familiares no pudieron dar nunca más con su paradero.

Para nadie, sin embargo, era extraña esta sistemática desaparición de mujeres en el barrio. Al fin y al cabo, Ecatepec es el municipio de México en donde más se cometen feminicidios, incluso superando los números de Ciudad Juárez que tanto conmovieron en su momento al mundo. “ De las 8,904 mujeres que fueron asesinadas en México entre 2014 y 2017, 1,420 de estos asesinatos ocurrieron en el Estado de México, siendo Ecatepec el municipio con más crímenes”, según cifras del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.

Indagando en el historial de las tres mujeres desaparecidas, la policía local encontró dos patrones: primero todas habían mencionado ir a encontrarse con una mujer para ver ropa o comprar perfumes y segundo, en sus teléfonos celulares todas habían realizado llamadas al mismo número telefónico.

¿Cómo lo desenmascararon?

Pensando que tenían una posible pista para resolver el misterioso paradero de las desaparecidas, la policía empezó a vigilar en la distancia por varios días la vivienda ubicada en Playa Tijuana 530, en donde vivía una mujer que, efectivamente, vendía ropa usada y elotes, y en donde además vivía su esposo que además de vender celulares recogía botellas de plástico y latas por lo que los vecinos estaban acostumbrados a verlo siempre cargado con pesadas bolsas negras de basura. También vivían varios perros y cuatro niños pequeños.

El pasado 4 de octubre las autoridades vieron a la pareja salir cargados con bolsas y con un coche de bebé y decidieron interceptarlos. Cuando requisaron los paquetes e indagaron lo que llevaba el coche descubrieron que lo que transportaba no era un bebé sino restos humanos.


Según el fiscal del caso, Alejandro Gómez Sánchez, tras allanar la casa en la que vivía la pareja encontraron cuerpos desmembrados resguardados en cubetas cubiertas con cemento o envueltos en plástico. Partes humanas guardadas en el refrigerador que Juan Carlos N confesó que usaba para alimentar a sus mascotas y una serie de cuchillos ensangrentados que usó para torturar a sus víctimas.

“El mantenimiento de artículos o partes del cuerpo de las víctimas a menudo se denomina “obtención de trofeos”, explica Lynes. “En el contexto del asesinato en serie, retener una parte de la víctima como trofeo significa poder y control sobre esa persona. Específicamente, este trofeo o recuerdo sirve como un medio para preservar la memoria del individuo que mataron y la experiencia de su muerte”, explica el experto en criminología.

“El hecho de que también haya usado los huesos de las mujeres que asesinó para alimentar a sus mascotas es otro ejemplo de este poder sobre sus víctimas, ya que, para él, esta era la prueba de que podía tratarlos como trozos de carne y descartarlos a su discreción”.

Su espeluznante confesión

'Juan Carlos N' y 'Patricia N' fueron puestos a disposición de la Fiscalía de México y en un video grabado durante la indagatoria hecha al confeso asesino y que se ha filtrado de manera irregular a los medios se oyen espeluznantes apartados de sus crímenes: "Prefiero que mis perritos coman carne de esas mujeres a que ellas sigan respirando mi oxígeno. Mil veces que coman los perritos y las ratas a que ellas singan caminando por ahí”.

Sus palabras, son ante los ojos del experto en criminología Adam Lynes señales de la típica falta de empatía y falta de arrepentimiento tan común en los testimonios de los asesinos seriales que han pasado a la historia por su crueldad.


“Si bien hay muchos más psicópatas que asesinos en serie (un mito común es que todos los psicópatas deben ser asesinos en serie, pero eso no es verdad), la psicopatía, que tiene como característica definitoria el deterioro de la empatía y el remordimiento por los demás, está a menudo presente en asesinos en serie”.

¿Cómo se crea un asesino serial?

En la grabación, el detenido además recuenta con detalles las razones del odio que siente por las mujeres que van desde una cuidandera que abusaba de él cuando era niño y lo hacía vestir de mujer, pasando por presenciar escenas de su madre teniendo sexo en frente de él con otro hombre que no era su padre, hasta el episodio de una mujer que amó y que lo abandonó. “Yo dije si yo no soy feliz en ese momento, nadie lo va a ser, y como yo no lo fui, nadie lo va a ser”, se le oye decir al hombre.

“Si bien la infancia de algunos asesinos en serie ha sido bien documentada como la razón en donde ha residido todo su trastorno, buscar las respuestas exclusivamente en los primeros años de vida de un perpetuador es bastante limitado. En cambio, deberíamos preguntarnos por qué, en ciertas sociedades, tenemos grupos marginados que son tan susceptibles de ser atacados repetidamente sin que nadie tome medidas. La forma en que la sociedad trata a estos grupos, en última instancia, proporciona a estos asesinos en serie los medios para explotar a estos individuos marginados durante mucho tiempo antes de ser arrestados”, asegura Lynes.

Ese, justamente, es el grito de protesta que están levantando varias organizaciones que velan por reducir el feminicidio en México y específicamente en esta zona tan vulnerable.

¿Por qué si el asesino empezó sus prácticas criminales desde 2012, se tardaron tantos años en encontrar su identidad? ¿Por qué el caso de la pequeña Luz del Carmen Miranda, de 13 años de edad, quien desapareció el 12 de abril de 2012 y cuyo cuerpo desmembrado apareció un año después no se investigó lo suficiente como para dar con el paradero de este hombre que, para entonces.ç, era el vecino de la familia de la pequeña y hasta testificó en el caso sobre su muerte? ¿Por qué si más de 10 mujeres habían desaparecido en un área medianamente reducida a nadie le importó investigar sus paraderos?


“Acá, más allá del caso puntual de un asesino en serie lo que hay es una falta de voluntad política. Falta de que alguien asuma la responsabilidad de lo que pasa”, ha denunciado contundente la diputada Xochil Arzola Vargas. “En 2017, registramos 21 feminicidios y el gobierno municipal no reportó ni uno solo. Si no se ve que estamos enfermos claro que no va a haber ninguna cura”.

Lo que más temen organizaciones que operan en la zona como ‘Mujeres en cadena, por una vida digna’ es que las autoridades usen este caso específico para explicar todo el flagelo de muerte y violencia contra la mujer de esta parte del país, cuando lo que ellas ven es que este asesino en serie es el síntoma, no la causa de la enfermedad.

La fiscalía está investigando el caso y tratando de revelar la identidad del mayor número de víctimas posibles. La audiencia del hombre y la mujer que le servía como ayudante empezó el pasado jueves. Ahora a las familiares de las víctimas solo les queda esperar que al menos la justicia sea suficientemente severa, porque no solo como lo advierte el experto en criminología “la brutalidad de los crímenes de estos asesinos debe ser juzgada con la probabilidad de que repitan actos de naturaleza similar”, sino porque el mismo perpetuador lo ha vaticinado: “Si salgo (de la cárcel), de una vez le digo a los patrones, voy a seguir matando mujeres".

En fotos: La mirada de los asesinos más crueles del último siglo

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