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Crímenes

Asesinatos en Milwaukee: la importancia de llamar un crimen de odio por su nombre

Las familias de un boricua y una pareja asiática asesinados en Milwaukee dicen que no bastan los cargos de homicidio contra el presunto asesino.
31 Mar 2016 – 1:03 PM EDT

La noche en que sería asesinado, el puertorriqueño Jesús Pérez Manso terminó su cena y le pidió a su hijo, también llamado Jesús, que bajara al sótano para lavar su ropa.

El joven descendió las escaleras del edificio residencial en Milwaukee, donde había vivido con su padre por seis años, e intentó encender la lavadora. No funcionó.
Cuando regresó a buscar ayuda de su padre, ambos bajaron las escaleras y se encontraron al vecino del apartamento 3, quien les ofreció una cerveza.

El padre dijo no.

"¿De dónde son?", preguntó el vecino.

"Puerto Rico", respondieron.

"Ah, por eso no hablan inglés".

El vecino, identificado luego por las autoridades como Dan Popp, asesinó esa noche a Pérez Manso e intentó matar a su hijo, según una querella criminal en su contra sometida este mes. Luego entró forzadamente al apartamento de Phia y Mai Vue, una pareja asiática con cuatro hijos que también vivía en el edificio, y los asesinó a sangre fría, según el mismo documento.

De ser convicto de alguno de los cargos en su contra — tres homicidios y un intento de homicidio — Popp pasaría el resto de su vida tras las rejas.

Pero los familiares de las víctimas creen que no es suficiente, y exigen que se investiguen los asesinatos como crímenes de odio.



"Estadounidenses orgullosos"

Para Tou Xiong, el hermano de Mai Vue, ha sido sumamente doloroso perder a su hermana en un acto violento. Ahora intenta que sus cuatro sobrinos, que actualmente están en su receso de primavera ( spring break), puedan pensar en otra cosa que el asesinato de sus padres.

Xiong está seguro de que Popp mató a su hermana por motivos raciales, y apoya la petición para que el fiscal general lo acuse de crímenes de odio cuando se revise el caso la semana que viene.

"Todos estamos aquí como estadounidenses orgullosos", dijo Xiong en entrevista telefónica. "No deberían juzgarnos como personas que no son estadounidenses solo porque nuestro color de piel o la manera en que hablamos es diferente".

La oficina que maneja la investigación de los asesinatos aseguró a Univision Noticias que evaluará la posibilidad de agregar un agravante de crimen de odio a los cargos contra Popp, según Kent Lovern, ayudante principal del fiscal general del condado de Milwaukee.

Pero Lovern también argumentó que tres de los cuatro cargos ya conllevan una cadena perpetua, por lo que los agravantes podrían tener mínimo efecto en la cantidad de tiempo que Popp deba estar tras las rejas.

"Es importante señalar que la penalidad de crimen de odio añade potencialmente solo cinco años a cualquier cargo, incluyendo a uno que ya conlleva una cadena perpetua", dijo en un correo electrónico.

Para Christine Neumann-Ortiz, directora de la organización Voces de la Frontera en Milwaukee, la duración de la sentencia no es el motivo principal para denominar los asesinatos como crímenes de odio.

"Creo que es muy importante que, cuando hay un acto de violencia motivado por el racismo, eso se tiene que nombrar", dijo Neumman-Ortiz, que está ayudando a las familias con el pedido. "Si ignoramos la motivación, vamos a ver más incidentes así".
Una manera de sanar

La prima del boricua asesinado lo recuerda como alguien que nunca buscaba problemas.

"Jesús era un hombre de la iglesia, un hombre sano. Era músico y estaba en las directivas de la iglesia. Era un muchacho tranquilo criado en el evangelio", dijo en entrevista telefónica Gersy Guilamo Robles, quien vive en Loíza, Puerto Rico.

Ella también considera que su asesinato fue un crimen de odio. "Lo más que duele es que (Pérez Manso) no era una persona problemática. Duele la forma en que murió. Salió a buscar un mejor porvenir y vino una persona influenciada a cometer esos actos contra él, y contra la otra familia", dice.

La importancia de llamar un crimen de odio por su nombre fue parte del proceso de sanar de Rahul Dubey, quien perdió a su padrino durante un ataque dentro de un templo Sikh en Wisconsin en agosto de 2012.

Dubey recuerda que, durante un servicio conmemorativo días después de la masacre en la que murieron seis personas a manos de un defensor de la supremacía blanca, el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, catalogó la matanza como un crimen de odio.

Dubey pidió que se haga lo mismo en el caso de Popp, y dijo en entrevista telefónica con Univision Noticias: "Todos estamos de acuerdo en que fue un caso de discriminación racial, y le pedimos a los funcionarios del gobierno que investiguen esto como un crimen de odio".

La próxima vista sobre el caso será el 6 de abril; ese día la corte revisará documentos médicos para evaluar la competencia del presunto asesino.

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