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Corrupción

Primero los respaldaron, ahora el PRI y Peña Nieto van contra 'gobernadores escándalo'

Los gobernantes salientes intentaron blindarse de ser investigados, pero el presidente de México les dio un revés.
28 Jul 2016 – 10:35 PM EDT

Los gobernadores salientes de Chihuahua, Quintana Roo y Veracruz en México dejarán su cargo en próximos meses, pero antes que eso suceda han intentado ‘blindar’ su salida colocando a personas de su confianza en puestos clave, cuya labor sería revisar las finanzas y posibles actos de corrupción.

La población y algunos políticos de oposición acusaron que los gobernadores César Duarte Jáquez (Chihuahua), Roberto Borge Angulo (Quintana Roo) y Javier Duarte de Ochoa (Veracruz) buscaron concretar un ‘paquete de impunidad’; sin embargo, el presidente Enrique Peña Nieto -por medio de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía)- impugnó estas acciones ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Los tres gobernadores son miembros del oficialista Partido Revolucionario institucional (PRI), tienen denuncias penales en su contra y tienen además a sus gobernados sumidos en deudas públicas históricas. Es ahora, luego de la derrota electoral de junio, cuando su partido y el presidente de México han anunciado acciones en su contra.

El analista político Nicolás Loza, catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), explicó que durante estos años al PRI le convino proteger a esos gobernadores porque ganaron con sus colores, pero ahora es cuando debe “sacrificarlos por el costo político que representa, tanto para Peña como para el partido”.

Refirió que no bastará con solamente expulsarlos del partido, pues el panorama indica que podrían acabar tras las rejas.

“En el PRI saben que si los expulsa, es como echarle un poco de más gasolina a la hoguera. Esos gobernadores lo saben, vienen tiempos más difíciles para esas personas y para la alianza que tenían”, detalló Loza.

PRI y Peña contra gobernadores


Hace seis años las cosas eran distintas: tanto los Duarte como Roberto Borge tenían de su lado a Peña Nieto y a la cúpula del PRI, encabezada por el expresidente Carlos Salinas de Gortari, Arturo Montiel Rojas, entre otros.

Inclusive en 2012, Enrique Peña Nieto presumió a esos gobernadores como los rostros del llamado ‘nuevo PRI’, lema que usó en la campaña que lo llevó a la Presidencia de la República. De aquella relación sólo queda el recuerdo, pues la Fiscalía mexicana inició ya una investigación al círculo cercano del gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa.

El gobierno está indagando a sus colaboradores y a su esposa, hermano y hasta su madre.

Horas después Duarte informó: " Celebro que PGR participe en la investigación derivada de la ridícula denuncia que presentó en mi contra (el senador Manuel) Yunes. La verdad nos hará libres".

Luego publicó su declaración patrimonial (dos casas, sueldo anual por 100,000 dólares), asegurando: “No tengo nada que ocultar, me he dedicado a servir y a cumplir con mi responsabilidad. No he tenido ni tengo prestanombres”.

En junio, el portal mexicano Animal Político publicó una investigación que expuso una red de empresas fantasma que daban supuestos servicios al estado de Veracruz.

El gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, también es investigado por ser parte de una red institucionalizada de despojo.

Empresarios y particulares acusan a Borge de utilizar oficinas de conciliación laboral para generar falsas demandas de empleados y congelar cuentas bancarias e incautar propiedades de empresas. Este modus operandi fue expuesto en una investigación entre la organización Mexicanos contra la corrupción y Expansión.

En el caso del gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, es investigado por crear un banco gracias a un fideicomiso público. Uno de los demandantes es el gobernador electo de ese estado, Javier Corral Jurado, quien prometió que una vez que tome protesta, meterá a la cárcel a su predecesor y le regresará el dinero “robado” a los chihuahuenses.

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