Corrupción

El otro Duarte, el exgobernador que desfalcó a Chihuahua con empresas fantasma

El gobernador de Veracruz, Javier Duarte, no es el único acusado de crear empresas para desviar dinero público: un caso con el mismo modus operandi comienza a ser desvelado en el norte de México.
8 Nov 2016 – 9:40 PM EST

Mientras que el gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa sigue prófugo de la justicia, en el fronterizo estado de Chihuahua el exgobernador César Duarte Jáquez es acusado de desfalcar las cuentas públicas, crear empresas fantasma y dejar una deuda de más de 56,000 millones de pesos mexicanos (3,000 millones de dólares).

El nuevo gobierno de Chihuahua, que encabeza Javier Corral Jurado, detectó que la administración de César Duarte -quien dejó el cargo a inicios de octubre- benefició a sus colaboradores o amigos e incluso creó empresas con el único fin de cobrar dinero y luego desaparecerlas.

Gustavo Madero, jefe del gabinete de la administración de Javier Corral, explicó en entrevista con Univision Noticias que en todas las secretarias de Chihuahua se otorgaron contratos irregulares a empresas fantasma, como sucedió en el estado de Veracruz, que hoy tiene una deuda histórica y cuyo gobernador es perseguido por los delitos de desvío de recursos, delincuencia organizada y lavado de dinero.

"Estas empresas fantasma no existían antes de que César Duarte entrara, de hecho recibieron contratos a los pocos meses de haberse formado y luego desaparecieron. Estos hechos ya se están investigando. No queremos dar nombres pero ocurrió en todas las secretarías. Es un modus operandi comprobado y replicado en distintas áreas del gobierno", detalló Madero.

De acuerdo con Madero, estas empresas generaron millonarios desfalcos. "Solo en una secretaría, fueron 500 millones de pesos mexicanos (27 millones de dólares)".

El gobierno de Javier Corral informó que impedirá que César Duarte Jáquez huya, como lo hizo Javier Duarte en Veracruz, pero quien tiene la facultad de arrestarlo es la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía federal).

Los Duarte (César y Javier) no solo tienen en común su apellido y el uso de empresas fantasma para la adjudicación de contratos públicos, además los dos llegaron a la gobernación de sus estados con el respaldo del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI). Ambos fueron elogiados por el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto, quien los catalogó como "el rostro del nuevo PRI".


El "amigo" del procurador

La organización civil Unión Ciudadana pidió este lunes a la PGR actuar penalmente por el delito de corrupción contra el exgobernador César Duarte; el exsecretario de Hacienda, Jaime Ramón Herrera Corral, y el actual diputado federal, Carlos Hermosillo Arteaga.

Jaime García Chávez, presidente de Unión Ciudadana en Chihuahua, emitió una carta donde explica que denunció formalmente a Duarte Jáquez en 2014, pero durante más de 2 años la investigación ha estado archivada.

"Que se castigue con la severidad que la ley previene a los que traicionaron a la sociedad chihuahuense, aprovechando su posición en el gobierno para enriquecerse directa o indirectamente", dice García Chávez en la misiva dirigida al procurador Raúl Cervantes Andrade.

Esta misma organización acusó en el pasado al procurador Raúl Cervantes de ser amigo de César Duarte y expresó su preocupación ante una posible obstrucción a la justicia.

Ante los señalamientos, el procurador Cervantes dijo a finales de octubre, en entrevista radiofónica, que las detenciones de los exgobernadores César Duarte y Guillermo Padrés (en Sonora) "están cerca".

El banco de Duarte

Desde 2014 a César Duarte se le acusa de lavar dinero y de enriquecimiento ilícito. En 2012, el político y su esposa obtuvieron un fideicomiso (contrato 744743) en Banorte por 65 millones de pesos mexicanos (3.2 millones de dólares) que invirtieron en la Unión de Crédito Progreso, el cual se convirtió en Banco Progreso, donde tiempo después el gobierno estatal hizo 342 depósitos, equivalentes a 80,000 millones de pesos (4,000 millones de dólares).

El pasado 12 de septiembre, César Duarte acudió a la PGR para declarar el origen del dinero que se envió al Banco Progreso a través de transferencias que hicieron sus colaboradores quienes eran accionistas de esa institución financiera. Los documentos fueron dados a conocer por el portal Animal Político. Hasta el momento no hay nadie detenido por las transacciones de ese dinero.

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