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Clinton utilizó correo privado para recibir información secreta

Clinton utilizó correo privado para recibir información secreta

El Departamento de Estado ha publicado este viernes los primeros 296 correos entregados por Hillary, centrados en el ataque de Bengasi de 2012

Ya son públicos los primeros 296 correos electrónicos de Hillary Clinton, la ahora precandidata demócrata, sobre el ataque de Bengasi de 2012 cuando ella estaba al frente del Departamento de Estado y en el que perdió la vida el embajador estadounidense.

Estas primeras líneas pueden arrojar luz sobre lo que pasó en Libia y, sobre todo, cómo se gestionó lo que primeramente se calificó como un ataque a un grupo enaltecido por un video sobre el profeta Mahoma y que finalmente fue considerado un atentado terrorista.

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Sin embargo, antes de que recibieran el visto bueno del Departamento de Estado, estos documentos habían sido ya revisados por el Comité de la Cámara de Representantes que se ha ocupado de averiguar qué sucedió la noche en la que además del embajador Chris Stevens murieron tres personas.

Estas primeras 296 comunicaciones "en total se espera que puedan poder consultarse libremente cerca de 30,000 mensajes que constituirían unas 55,000 páginas- vuelven a traer a la luz pública un episodio que la bancada republicana considera no ha quedado clarificado aún y por el que siguen pidiendo explicaciones a la entonces jefa de la diplomacia estadounidense.

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"Estos documentos abarcan un período de dos años entre el 1 de enero de 2011 hasta el 31 de diciembre de 2012 y se refieren a la seguridad y a los ataques a las instalaciones del consulado en Bengasi y a la presencia diplomática en Libia", ha señalado Marie Harf, portavoz del departamento de Estado en un comunicado.

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Entre estos primeros correos electrónicos desclasificados, destacan las comunicaciones que Clinton mantuvo con Sidney Blumenthal, uno de sus antiguos asesores. En ellos se precisamente se achacaba inicialmente lo ocurrido a una protesta, si bien posteriormente se rectifica. Esta opinión fue compartida entre altos funcionarios de Estado, si bien Blumenthal, que tenía intereses económicos en Libia, no formaba parte del cuerpo diplomático estadounidense.

Información secreta

Uno de los correos electrónico publicados pertenece al jefe adjunto de personal de Hillary Clinton, Jake Sullivan, y en él se hace referencia a versiones sobre arrestos en Libia de posibles sospechosos relacionados con el ataque.

Este tipo de información no estaba clasificada como secreta cuando en el momento en el que se envió el correo electrónico, pero su contenido fue cambiado este viernes y pasó de "desclasificado" a "secreto" a solicitud del FBI, según funcionarios del Departamento de Estado, que hablaron bajo condición de anonimato con AP.

Así, se censuraron 23 palabras del mensaje del 18 de noviembre de 2012 -como se ve en la imagen de arriba- con la finalidad de proteger ahora las relaciones exteriores de Estados Unidos. 

No se censuraron otras palabras por razones de seguridad a la compilación de correos electrónicos relacionados con Bengasi, dijeron los funcionarios.

Agregaron que el Departamento de Justicia no había expresado preocupaciones de seguridad sobre la línea y media "ahora censurada" cuando los documentos fueron entregados a una comisión especial de la Cámara de Representantes que analizó en febrero el ataque en Bengasi. La comisión retiene una copia completa del correo electrónico, dijeron funcionarios.

El correo figura al final de una cadena de correos que se originó con Bill Roebuck, entonces director de la Oficina para Asuntos del Magreb, que informó que la policía libia había arrestado a varias personas que podrían estar relacionadas con el ataque.

La porción censurada al parecer está relacionada con quién proveyó a los libios la información sobre los sospechosos.

Un total de cinco líneas relacionadas con la fuente de información fueron afectadas, pero solo las 23 palabras fueron borradas porque el FBI consideró que tenían índole secreto.

El correo de Roebuck fue enviado a un número de funcionarios de alto rango, como la exsecretaria adjunta de estado para asuntos del oriente próximo, Elizabeth Jones, que entonces lo envió a Sullivan con el comentario: "Esto es preliminar, pero muy interesante. El FBI participa totalmente en Trípoli".

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Sullivan reenvió el correo electrónico a Clinton con el comentario "fyi" (Para su información).

Un uso inapropiado

A la polémica sobre la respuesta que dio Estados Unidos al atentado en Bengasi, se ha sumado posteriormente la revelación de que la secretaria de Estado utilizó una cuenta privada para sus comunicaciones, lo que no permitía al Gobierno ejercer un control sobre ellas ni permitía poder archivarlos para poder estudiarlos.

La ley federal obliga a entregar todas las comunicaciones para archivarlas. Además, con esta práctica, la exsecretaria podría haber expuesto información relevante a las garras de los hackers, lo que hubiera podido poner en peligro la seguridad del país. 

Sin embargo, Clinton no ha sido la única. Colin Powell, también secretario de Estado, se sirvió de su correo personal. En la época de Clinton la ley solicitiba mantener los contenidos de las comunicaciones pero no imponía la utilización de una cuenta del propio Gobierno. Ha sido con John Kerry cuando se ha implantado esta norma.

Tras el escándalo, Clinton entregó al departamento de Estado toda esta información después de extraerla del servidor privado donde estaba alojada y que la candidata demócrata tenía en su casa, si bien borró con anterioridad lo que consideró que había sido de uso personal, un hecho que ha sido fuertemente criticado por el Partido Republicano. 

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En los próximos meses se irán conociendo, de manera escalonada, más correos después de que un juez ordenara al Departamento de Estado que hiciera públicos los mensajes de la entonces secretaria de Estado y no esperara a 2016, como se había previsto.

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