Romeo ya tiene a su Julieta: encuentran pareja a "la rana más sola del mundo" 🐸💚🐸

Romeo es una rana acuática boliviana en peligro de extinción que llevaba más de diez años en aislamiento. Ese es el tiempo que un grupo de científicos llevaba tratándole de encontrar una pareja para que, juntas, pudieran perpetuar la especie. La búsqueda ha tenido éxito con el hallazgo de cinco anfibios de su especie, entre ellos Julieta con la que prevén aparearla.
16 Ene 2019 – 5:08 PM EST

Hasta ahora era la única de su especie conocida en el mundo. Por eso, Romeo, una rana acuática de Sehuencas, llevaba más de diez años en aislamiento en un acuario de Bolivia.

En ese tiempo se le conoció como la "rana más sola del mundo". Pero todo acaba de cambiar para ella después de que un grupo de científicos haya encontrado cinco anfibios (tres machos y dos hembras) de su especie en un río de una región selvática del departamento de Cochabamba, en el centro del país.

Entre esas ranas está Julieta, la elegida por los científicos para aparearse con Romeo con el objetivo de que se reproduzcan para volverlas a introducir en la selva.

Según Teresa Camacho Badani, del Museo de Historia Natural Alcide d'Orbigny en Cochabamba, Julieta es una rana muy enérgica que nada y come mucho y a la que a veces le gusta escaparse. Todo lo contrario que Romeo, al que define como muy tranquilo, tímido y lento. Pero la científica que lideró la expedición en la que le encontraron pareja confía en que se cumpla la máxima de que los opuestos se atraen.

“Ya hemos encontrado una pareja para Romeo y podemos establecer un programa de cría para su conservación con más de una pareja”, afirma Camacho Badani en la página web de Global Wildlife Conservation (GWC), la organización que ayudó a la expedición. “Ahora comienza el verdadero trabajo: sabemos cómo cuidar con éxito a esta especie en cautiverio, pero ahora aprenderemos acerca de su reproducción, y al mismo tiempo volveremos al campo para comprender mejor a esta especie y encontrar más individuos".

La historia de Romeo se conoció el año pasado cuando en San Valentín, las organizaciones a su cargo le crearon un perfil en una aplicación de citas para visibilizar su caso e iniciaron una campaña de financiación para buscarle una pareja que permitiera evitar el fin de su especie.

Gracias a esa campaña, los científicos recaudaron $25,000 que han permitido al equipo de Camacho Badani emprender varias expediciones para encontrar más ranas acuáticas de Sehuencas.

Ahora, con el hallazgo de Julieta y las otras cuatro ranas de su especie, los científicos pretenden proteger a esta especie en su hábitat natural y "crear un plan a largo plazo para devolver a los futuros bebés de Romeo a su hogar en la naturaleza, evitando su extinción", explica Camacho Badani.

Además de la jefa de la expedición, el equipo incluía al veterinario Ricardo Zurita Urgarte, la jefa de cría en cautiverio del Centro K’ayra Sophia Barrón Lavayen y el investigador Stephane Knoll.


El grupo trasladó a las ranas a un centro de cría, donde los animales están en cuarentena en un entorno que reproduce las condiciones en la naturaleza y donde reciben tratamiento para la quitridiomicosis, una enfermedad infecciosa que, en combinación con el cambio climático, la destrucción del hábitat, la contaminación y la introducción de truchas invasoras, ha diezmado su población.

Una vez que las ranas recién halladas acaben la cuarentena y el tratamiento, Romeo y Julieta se conocerán.

Según explicó Chris Jordan, coordinador de GWC para América Central y los Andes Tropicales, pese a que existe un riesgo al poner a estos animales en cautiverio, su organización tomó la decisión de hacerlo porque, debido al bajo número de este tipo de ranas acuáticas en la naturaleza, no parecía viable que pudieran mantener una población viable a largo plazo.

"Hay un mayor riesgo si no hacemos nada. Tenemos una oportunidad real de salvar a la rana acuática de Sehuencas restaurando una parte fundamental de los bosques de Bolivia y generando información importante sobre cómo restaurar especies similares que también están en grave riesgo de extinción”, explica Jordan en la web de su organización.

Según GWC, los programas de conservación de cría en cautiverio y reintroducción han funcionado para otras especies en condiciones similares, como el sapo mallorquín en España. En ese caso, se lograron reintroducir al menos 10 poblaciones de esa especie en la naturaleza, mientras que en Tanzania, el sapo pulverizador Kihansi, que se consideraba extinguido, se crió con éxito en los zoológicos de Estados Unidos y ha comenzado a liberarse nuevamente a la naturaleza en el país africano.

En el caso de la rana acuática de Sehuencas, la expedición liderada por Camacho Ahora seguirá buscando más ejemplares. Pero lo importante es que Romeo que ya tiene a su Julieta. Y en el caso de que no congenien, todavía hay otra rana hembra con la que la pueden aparear.

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