El cuñado del rey español Felipe VI tiene plazo de 5 días para ir a la cárcel por corrupción

El esposo de la infanta Cristina fue condenado a casi seis años de cárcel por malversación, prevaricación, fraude y tráfico de influencias tras presidir una institución sin ánimo de lucro con la que llegó a desviar más de ocho millones de dólares. El ex jugador de baloncesto debe elegir el centro penitenciario donde quiere cumplir la condena.

Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina y cuñado del rey Felipe VI de España, deberá ingresar en una cárcel en un plazo de cinco días para cumplir con la condena de casi seis años por corrupción impuesta por el Tribunal Supremo.

La justicia española consideró que el Instituto Noos, una entidad supuestamente sin ánimo de lucro y al frente de la que estaba Urdangarín, fue utilizado para desviar más de seis millones de euros (más 8 ocho millones de dólares) procedentes de administraciones públicas entre los años 2003 y 2006. El cuñado del rey fue acusado de utilizar su posición de privilegio en la familia real española para conseguir los contratos con las administraciones y beneficiarse ilegalmente con ello.

El escándalo del conocido como 'Caso Noos' estalló en 2010, justo cuando el país atravesaba una fuerte crisis económica, por lo que tuvo un profundo impacto negativo en la imagen de la monarquía.

Urdangarin, un exjugador de balonmano de 50 años, fue condenado en primera instancia en febrero de 2017 a 6 años y 3 meses de prisión, además de una multa de 512,000 euros (más de 600,000 dólares) por los hechos ocurridos entre 2004 y 2006 en la comunidad de las Islas Baleares.

Este martes, el Tribunal Supremo confirmó su condena por malversación, prevaricación, fraude y tráfico de influencias, aunque la rebajó levemente a 5 años y 8 meses. Hasta ahora, el cuñado del rey estaba viviendo en libertad en Suiza, junto a la infanta Cristina y sus cuatro hijos, dado que se consideraba que no existía ningún riesgo de fuga. Allí se refugiaron en 2013 para alejarse de la opinión pública española que fue muy crítica con este caso de corrupción.


El miércoles llegó a España, en medio de gritos acusándolo de ladrón, para que se le comunicara la decisión de que debía entrar antes del lunes en la cárcel que él elija, un procedimiento común para los condenados que han permanecido en libertad. El centro, sin embargo, puede enviarle a otro si considera que el reo pudiera correr algún peligro.

La prensa española indicó que de su elección dependerá ahora la nueva residencia de Cristina, quien incluso podría irse a vivir a Portugal para así seguir alejada de la opinión pública.

Existe la posibilidad de que Urdangarín evite entrar en la cárcel, aunque tiene pocas probabilidades de salir adelante: acudir al Tribunal Constitucional alegando que se vulneraron sus derechos durante el proceso. Aunque la máxima institución le diera la razón, la jurisprudencia establece que solo se suspenden de manera cautelar las penas menores de cinco años. Además, mientras determina su decisión, suele ordenar el ingreso en prisión del condenado.


El papel de la infanta

La infanta Cristina, que cumple este miércoles 53 años, fue absuelta de cualquier responsabilidad en la malversación, aunque eso no evitó que se convirtiera en el primer miembro de la actual familia real española en sentarse en el banquillo de los acusados.

Pese a esa absolución, el Tribunal Supremo sí confirmó su responsabilidad civil como beneficiaria de las ganancias obtenidas por su marido, por lo que le impuso una multa de 136,950 euros (cerca de 160,000 dólares).