El presidente
Donald Trump suspendió de manera
temporal la
Ley Jones para
permitir una mayor distribución de combustible y contener los
precios de la energía. La medida reaviva el debate sobre la vigencia de
esta norma de 1920, la cual limita el transporte marítimo entre puertos nacionales a embarcaciones. Analistas señalan que
la regulación encarece hasta un 50% los costos de carga y afecta de forma directa el bolsillo de los consumidores.