"Te amo para siempre": el mensaje de una joven a su novio después de matarlo a tiros

Nahir Galarza, de 19 años, subió una foto a sus redes sociales horas después de asesinar con la pistola de su padre policía a Fernando Pastorizzo. La joven confesó el crimen ante las sospechas de las autoridades de que el autor había sido su progenitor.

No eran una pareja perfecta e incluso en las últimas semanas habían tenido problemas graves, pero nadie era capaz de imaginar que ella, Nahir Galarza, sería capaz de asesinar a su novio, Fernando Pastorizzo.

El viernes, en la mañana, la joven de 19 años se levantó como un día normal. Tras tomar su desayuno subió una foto de ella y su pareja a su cuenta de Instagram. Su mensaje tenía un tono de reconciliación: "Cinco años juntos, peleando, yendo y viniendo pero siempre con el mismo amor. Te amo para siempre, mi ángel".

Para ese momento, la policía ya había encontrado el cuerpo de Pastorizzo en un camino en Gualeguaychú, una ciudad de unos 100,000 habitantes próxima a la frontera argentina con Uruguay. El cadáver apareció junto a una vereda, junto a su moto y dos disparos en el cuerpo, uno por el pecho y otro por la espalda. Las palabras de la joven no estaban destinadas a recordar a su novio, sino más bien a tratar de encubrir el crimen que ella misma confesó poco después.

Galarza, una estudiante de derecho en la Universidad de Concepción del Uruguay, no pudo mantener más su impostura cuando en la noche realizaba su declaración ante el fiscal. Inicialmente, fue llamada a declarar como testigo dado que había sido la última persona que había visto a la víctima antes de morir.

Las autoridades estaban señalando a su padre Marcelo como el principal sospechoso del asesinato por lo que emitieron una orden judicial para obtener una pistola de 9 milímetros de la casa familiar. El arma reglamentaria que él utiliza en su trabajo como policía era la que sirvió para acabar con la vida de Pastorizzo. Con el temor de ver a su padre podía acabar pagando por sus actos, decidió confesar.

"Basta, fui yo, fui yo, fui yo -repitió- quítenle la responsabilidad a mi padre y a mi familia", acabó diciendo Galarza. Tras su confesión, no tuvo otra posibilidad que contar ante los investigadores lo que realmente había sucedido.

Tras haber cometido el crimen, volvió a su casa y guardó la pistola que había agarrado en la casa y se fue a la cama, tratando esconder el asesinato. Su padre, sin saber lo sucedido, se fue a trabajar con el arma. Luego ella, tras levantarse, escribió el mensaje en el que le declaraba su amor.

La muerte del joven fue el último episodio de una relación que había incluso tenido momentos de maltrato recientemente. Según la prensa argentina, el domingo anterior a su muerte, Galarza y una amiga suya lo agredieron a la salida de una discoteca.

La familia del joven ha mostrado su dolor luego de conocer la noticia. “Hasta luego mi amor!!!! Ya nos encontraremos en algún lugar para compartir nuestras charlas, mates amargos de por medio. Siempre fuiste un ser sensible y hermosa persona. Y tuve la inmensa dicha y honor de poder disfrutarte como madre. Llegabas al corazón de toda persona que conocías y en estos momentos uno realmente se da cuenta del ser de luz que eras y todo el amor que despertaste!!! Te amo con todo mi corazón y…hasta luego mi vida!!!", escribió la madre de Pastorizzo en las redes sociales.

Por su parte, los familiares de Galarza están sorprendidos y devastados por lo ocurrido, según el abogado de la joven. "Pude palpitar la tristeza que tenía ese padre, un funcionario policial, cuando entregaba ante la Justicia no solamente su arma sino también a su hija. Están dispuestos a enfrentar todo lo que tenga que venir", indicó el letrado Víctor Rebossio.

La chica se encuentra en la actualidad interna en el área de Psiquiatría del Hospital Centenario, aunque no padece de "problemas sicológicos o mentales", según el fiscal Leandro Beherán. La medida se ha tomado porque las autoridades tienen "miedo" a que le sucediera algo en una celda, según Beherán. Cuando ya no haya peligro, será trasladada a la Comisaría del Menor y la Mujer.

Galarza se enfrenta ahora a una pena de cadena perpetua, luego que haya sido imputada por un "homicidio agravado por el vínculo".

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