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Militares mexicanos (Imagen de archivo)

Los cárteles detrás de la muerte de Valentín Elizalde y su círculo cercano

Los cárteles detrás de la muerte de Valentín Elizalde y su círculo cercano

La PGR atribuyó en 2008, la muerte de “El Gallo de Oro” a Raúl Hernández Barrón alias "El Flander I", un exmilitar del Ejército Mexicano que formaba parte del brazo armado del Cártel del Golfo

Militares mexicanos (Imagen de archivo)
Militares mexicanos (Imagen de archivo)

Tras la muerte en 2006 del legendario cantante mexicano Valentín Elizalde, mejor conocido como “El Gallo de Oro” y pese a que las autoridades aseguraron haber capturado a su asesino material, la tragedia sigue rondando entre sus seres queridos.

Desde hace casi 10 años han sido asesinadas cuatro personas que formaban parte de su entorno cercano. La última víctima es Blanca Vianey Durán Brambila, que fue su pareja y con quien tuvo una hija que ahora está por cumplir 15 años.

Esta serie de asesinatos, ocurridos a manos de hombres armados, han sido vinculados con miembros del crimen organizado, sin embargo sus muertes no se han esclarecido del todo y deja abiertas varias hipótesis sobre la muerte de todas las víctimas.

Una cuenta pendiente con el Cártel del Golfo

De acuerdo con información difundida por la Procuraduría General de la República en 2008, la muerte de “El Gallo de Oro” fue atribuida a Raúl Hernández Barrón alias "El Flander I", un exmilitar del Ejército Mexicano que formaba parte del brazo armado del Cártel del Golfo, los Zetas, al servicio del narcotraficante Osiel Cárdenas Guillén.

La policía presume que el músico fue asesinado debido a que entonó una canción llamada "A mis enemigos", la cual es considerada como un mensaje de Joaquín "El Chapo" Guzmán, para los Zetas.

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Según detalla René Alejandro Jiménez, experto en sociodemografía de la violencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, es común que los asesinatos de artistas estén en función aceptación de ofertas de trabajo o extorsiones de parte de cárteles del narcotráfico.

“Muchos de estos asesinatos están en función de que han actuado para los enemigos o en sus canciones mandan mensajes. Los grupos criminales también hallan formas para tratar de extorsionarlos y cuando no acceden son asesinados. El narcotráfico no perdona ni a la víctima ni a los familiares de la víctima. Así es como operan la ejecución de una venganza en el narcotráfico”, detalló en entrevista para Univision Noticias.

Morir por una canción

Valentín Elizalde fue asesinado en noviembre del 2006 junto a su manager, Mario Mendoza, y su chofer, Raymundo Ballesteros, cuando se transportaban en su camioneta tras actuar en la Expo Feria de la ciudad de Reynosa, México.

Esa noche, Elizalde comenzó y finalizó su presentación en el poblado fronterizo de Tamaulipas con la canción “A mis enemigos”, antes de ser asesinado.

En internet, meses antes, ya circulaba un video de esa misma canción en la que se mostraban imágenes de ejecuciones de supuestos integrantes de "Los Zetas". El video culmina con dos imágenes retadoras de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, líder del cártel de Sinaloa, al momento en que "El Gallo de Oro" canta la estrofa: "Sigan chillando culebras/las quitaré del camino/y a los que en verdad me aprecian/ aquí tienen a un amigo/Ya les canté este corrido/a todos mis enemigos".

Esa última estrofa inicia justo cuando en el video aparece la fotografía del capo Heriberto Lazcano Lazcano, "El Lazca" o "Verdugo", señalado por la SIEDO en ese entonces como el líder de "Los Zetas".

Cabe destacar que el estado de Tamaulipas, el lugar donde murió Valentín Elizalde, es un territorio dominado por el cártel del Golfo o Los Zetas, por lo que pudo no haber sido bien visto que Elizalde tocara la canción que había sido utilizada en su contra, en sus propios dominios.

Pero los ajustes de cuentas por narcocorridos en territorio mexicano no son poco comunes. Omar Valenzuela, productor del llamado Movimiento Alterado, un estilo de narcocorrido cuya característica principal es la crudeza de sus letras, declaró en entrevista para Infobae en 2011, que los propios compositores deben pedir permiso a los cárteles para que les permitan componer y cantar en diversos sitios.

“Los narcocorridos tienen mucha relación con aquellos corridos de la revolución mexicana en donde eran formas de comunicación también. Los narcocorridos son formas de comunicación también donde el narco te está diciendo su capacidad y sus posibilidades de poder”, detalló el académico René Jiménez.

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