Asesinatos

Lo que pasó la noche del asesinato de Christina Grimmie contado por sus fans

La tragedia de la cantante, conocida por su participación en el programa The Voice, tocó el corazón de sus fans, quienes le rindieron tributo en el lugar en el que fue asesinada.
12 Jun 2016 – 10:44 PM EDT

ORLANDO, FLORIDA. Poco después de las 10 de la noche del viernes, Loanni Fortun de 46 años y su hija Sheinna Almaguer de 17, se disponían a salir de The Plaza Live en Orlando, Florida cuando escucharon los primeros disparos.

Pensaron que se trataba del estallido de los globos que esa noche decoraban el escenario donde la cantante Christina Grimmie de 22 años, reconocida por su participación en el famoso programa The Voice, se presentó por última vez antes de ser abaleada.

“!Pistola, pistola!”, gritó una chica de unos 20 años que corría despavorida a las afueras del legendario club.

Se escucharon gemidos que se incrementaban mientras una multitud intentaba salir del lugar.

“!Huyan, salgan de aquí!”, les gritó desde la salida trasera Connor McDonough, vocalista la agrupación Before Exit to you, la cual presidio el concierto. McDonough no había cerrado siquiera la puerta de su auto cuando apretó con fuerza el acelerador.

“Su cara estaba totalmente pálida, tenía los ojos blancos y abiertos del terror”, relató a Univision Noticias Almaguer.

Madre e hija siguieron las indicaciones del cantante, pero no supieron lo que había ocurrido hasta después de varias horas, cuando escucharon los detalles en el noticiero: Christina había sido asesinada.


Rinden honores a Christina Grimmie en The Plaza Live, el lugar donde fue asesinada

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Un hombre blanco de 27 años, identificado más tarde por las autoridades como Kevin James Loibl, había viajado a Orlando desde St. Petersburg "solo para cometer el crimen".

Esperó a que Christina terminara su presentación, se le acercó mientras repartía autógrafos a su fans, desenfundó una pistola y le disparó varias veces.

La policía encontró que Loibl traía consigo dos armas de fuego, municiones y un cuchillo de caza.

Todavía se desconocen sus motivos.

El asesino se disparó así mismo después de forcejear con el hermano de Christina, quien se abalanzó sobre él para evitar que hiriera a alguien más.



"Pudo evitarse"

En la esquina del The Plaza Live hay un pequeño altar de homenaje a la fallecida. Uno a uno van llegando sus seguidores, algunos muy jóvenes acompañados por sus padres.

Carteles de colores, flores de colores. Globos en forma de corazón.

"RIP Christina (Descansa en paz)", "Ya eres las alas de tu propio dragón" "Hasta que él vuelva o me llame a casa, Jesús guia mi camino".

En la puerta principal del club hay otro tipo de avisos.



"El show de hoy se ha cancelado. Lo sentimos por las molestias", dice un letrero.

Bajo el rótulo se ve otro que reza "Aviso de seguridad: Ninguna arma oculta está permitida en estas instalaciones".

"Cuando llegamos solo nos revisaron las maletas para ver que no teníamos comida. Pero no nos requisaron nada más", dijo Fortun.

"No había guardas de seguridad, o si, habían dos que desaparecieron cuando pasó todo (el ataque a Christina)... cualquiera se le podía acercar a los artistas, cualquiera pudo haber subido al escenario y lanzárseles encima", apuntó.



Según explicaron las autoridades, pese a que en el lugar había seguridad privada, no había vigilantes armados porque el club no contrató oficiales con derecho a portar armas.

"Esto me da mucha impotencia, (Christina) era tan joven, tan talentosa, no se merecía que le pasara algo así", dijo Almaguer con la voz entrecortada.

Su madre la abrazó llorando.

"Anoche vi a Christina viva. Me enoja pensar que pudo haber sido cualquiera, que pudo haber sido mi propia hija...el hombre pudo haber matado a muchos adentro", exclamó Fortun.

"Esta fue una muerte que pudo evitarse".

¿Un solo culpable?

"Es solo culpa del asesino... Nadie está extento de la locura de los demás", dijo a Univision noticias Jessica Velazquez, quien no asistió al evento por una "cosa del destino".

"Lo teníamos planeado, pero al final decidimos ir a otro concierto que será la próxima semana", contó.

Velazquez y su familia viajaron desde Daytona a Orlando en cuanto se enteraron de la muerte de Christina.

"No podiamos dejar de llorar, teníamos que venir a prestarle un tributo", agregó.

En la oponión de Velazquez, el problema solo tiene solución "si en cada concierto hay un detector de metales", o se contratar decenas de guardas de seguridad especializados.

"Pero es que es muy difícil. Este lugar es muy familiar, aquí ha venido gente muy famosa y nunca les pasó nada, nadie pudo haberse imaginado que algo así iba a ocurrir".

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