La madrugada del sábado 4 de julio de 2026, el silencio de Cantzama quedó roto por la fuerza de la naturaleza. En pocos minutos, un potente aluvión anegó por completo la localidad, en la provincia de Zamora Chinchipe, al sur de Ecuador.
Tragedia en Ecuador: un devastador aluvión por las lluvias deja 9 muertos y a todo un pueblo sepultado
Las intensas lluvias provocaron un aluvión y el desbordamiento del río Zamora. Al menos nueve personas fallecieron, 38 resultaron heridas y otras nueve permanecen desaparecidas en la provincia de Zamora Chinchipe, situada en la región amazónica del sur de Ecuador. Las labores de rescate siguen entre toneladas de lodo y escombros
La lluvia, que durante horas golpeó la zona, terminó desencadenando un devastador aluvión y el desbordamiento del río Zamora, dejando tras de sí viviendas sepultadas, caminos convertidos en ríos de lodo y una comunidad enfrentada a una emergencia que todavía no termina.
El agua y la tierra avanzaron con una fuerza imposible de contener. Sectores como Guadalupe y Cantzama fueron golpeados por las corrientes que arrastraron viviendas y afectaron infraestructura.
Las imágenes difundidas mostraron un escenario desolador: casas inundadas, calles cubiertas de barro y maquinaria pesada trabajando entre los escombros mientras los equipos de rescate buscaban abrir paso entre la destrucción.
Al menos nueve personas fallecieron, 38 resultaron heridas y otras nueve permanecen desaparecidas, entre ellas la gobernadora de la provincia, Ivonne Panchi. Las labores de rescate siguen entre toneladas de lodo y escombros.
Un pueblo sepultado por el lodo
Días después de la catástrofe, las familias observan con impotencia cómo sus hogares han quedado prácticamente borrados por la naturaleza.
Uno de los sobrevivientes es Segundo Ambuludí, él y su familia lo perdieron todo, no pudieron rescatar sus pertenencias porque salieron con lo puesto, pero se felicitan por seguir vivos.
"Salimos con lo que teníamos puesto. Perdimos la casa, nuestras cosas y el trabajo de toda una vida, pero agradecemos que Dios nos permitió salvar a nuestra familia", contó Segundo al medio local Primicias.
La secretaria de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, llegó hasta la localidad para supervisar personalmente la entrega de ayuda humanitaria.
La funcionaria explicó que los brigadistas están visitando todas las casas para realizar una especie de censo que permita identificar las necesidades más urgentes de cada familia y garantizar que la ayuda llegue cuanto antes, sobre todo a quienes más la necesitan.
El ministro de Salud, Jaime Bernabé, recorrió el sitio para comprobar la atención que reciben los 38 heridos y las 54 familias damnificadas. Ambulancias, brigadas médicas y personal sanitario continúan prestando asistencia y abasteciendo de medicamentos los albergues habilitados para el medio millar de personas afectadas por la emergencia. Aún hay riesgo de crecidas.
La búsqueda entre la tierra y toneladas de escombros
Con el paso de las horas, la magnitud de la tragedia comenzó a revelarse. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador informó que mantiene activo el Puesto de Mando Unificado ( PMU) para coordinar la respuesta de las instituciones que trabajan en la zona afectada.
Más de 15 entidades participan en las labores de búsqueda y rescate, con 187 efectivos, 71 maquinarias y equipos especializados desplegados en territorio. Los equipos continúan removiendo tierra, lodo y revisando las áreas afectadas mientras familias enteras esperan noticias de sus seres queridos.
El reporte preliminar actualizado al 6 de julio señala que la emergencia deja nueve personas fallecidas, 38 heridas y nueve extraviadas. Además, 74 familias resultaron afectadas, lo que representa alrededor de 300 personas, mientras que 48 familias fueron consideradas damnificadas, con cerca de 200 personas que perdieron sus viviendas o requieren atención urgente.
Una provincia que intenta recuperarse
El desastre también dejó daños materiales importantes. Al menos 50 viviendas resultaron afectadas, un puente fue destruido y 23 bienes privados sufrieron daños. Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades mantienen habilitado un alojamiento temporal en la Unidad Educativa Daniel Martínez Ordóñez, donde reciben atención 10 familias, integradas por 31 personas.
Las lluvias que provocaron la tragedia también complicaron la movilidad en la provincia. La vía Loja–Zamora (E50) y la vía Zamora–Yantzaza–Chuchumbletza (E45) permanecen parcialmente habilitadas, por lo que las autoridades recomiendan transitar únicamente por las rutas autorizadas.
En Cantzama, la emergencia sigue abierta. Bajo una capa de lodo y escombros permanece la huella de una noche que cambió la vida de decenas de familias. Mientras la maquinaria continúa trabajando y los rescatistas mantienen la búsqueda , Zamora Chinchipe intenta recuperar el camino entre las pérdidas y la esperanza de encontrar a quienes aún no regresan.
La minería ilegal, entre las posibles causas
La alteración del cauce natural del río Cantzama, por actividades de minería ilegal, está entre las posibles causas del impacto del aluvión en esta provincia fronteriza.
Las autoridades tratan de hacer un conteo de daños personales y materiales mientras esclarecen qué pudo desencadenar una catástrofe de esta magnitud.








