Colombia consolida el giro hacia la derecha en América Latina

La victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales en Colombia se suma a la tendencia de gobiernos de derecha elegidos en América Latina. Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Panamá, Honduras, Costa Rica, Paraguay y apenas hace pocos días, Perú, tienen gobiernos o presidentes electos pertenecientes a la ola conservadora en la región en el último lustro.

Video ¿Quién es Abelardo de la Espriella, el próximo presidente de Colombia?

La victoria del ultraderechista colombiano Abelardo de la Espriella sobre el oficialista de izquieda Iván Cepeda en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de su país representa una ejemplo más del giro hacia la derecha —sobre todo populista— en América Latina, durante el último lustro.

Colombia se suma a Perú —donde Keiko Fujimori tiene casi asegurada la victoria por unas decenas de miles de votos—, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Panamá, Honduras, Costa Rica, Paraguay o El Salvador a los países con gobiernos de derecha, algunos de tipo moderado y otros más radicales.

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Y los aliados ideológicos se apresuraron a felicitarlo. El de mayor peso político fue el presidente Donald Trump, quien este lunes felicitó al colombiano, y dijo que "espera con ganas" poder trabajar con él.

Los presidentes argentino Javier Milei, ecuatoriano Daniel Noboa, chileno José Antonio Kast y panameño José Raúl Mulino también se alegraron por de la Espriella. Y Fujimori desde Perú incluso se atrevió a describir el panorama: "soplan nuevos vientos para América Latina".

Javier Milei, candidato presidencial de la coalición "Libertad Avanza", blande una motosierra durante un mitin en La Plata, Argentina, el 12 de septiembre de 2023.
Javier Milei, candidato presidencial de la coalición "Libertad Avanza", blande una motosierra durante un mitin en La Plata, Argentina, el 12 de septiembre de 2023.
Imagen Natacha Pisarenko/AP Photo/Natacha Pisarenko

Estos políticos han aprovechado el descontento popular en temas como seguridad, política migratoria, o situación económica para cimentar su éxito político. De la Espriella ha planteado megacárceles al estilo de Nayib Bukele en El Salvador, y como Ecuador, se muestra abierto a bases militares de EEUU en su país para combatir al narcotráfico.

Su triunfo cierra el paréntesis abierto por la izquierda hace cuatro años en un país que durante dos siglos estuvo gobernado por élites de derecha.

Y fortalece "el bloque que está generándose en América Latina", dice a la AFP Juan David Cárdenas, experto de la Universidad de La Sabana. Es "una vuelta del péndulo a la derecha en la región, que claramente es también consecuencia del papel tan fuerte que ha tenido Trump en los procesos políticos locales", agrega.

Su cercanía a Trump también se observa en su posición sobre el multilateralismo, donde piensa revisar la permanencia de Colombia en organismos de cooperación como Naciones Unidas, una dirección similar a la tomada por el republicano en sus dos mandatos en la Casa Blanca.

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El lejano 'Socialismo del siglo XXI'

La caída de Nicolás Maduro tras ser capturado por militares estadounidenses en Caracas el pasado 3 de enero, y la severa crisis política y económica que vive Cuba tras siete décadas de Revolución comunista que la llevaron a reformas económicas diametralmente opuestas al dogma de la planificación centralizada, parecen representar el final de la ola del Socialismo del siglo XXI que promovieron desde inicios de este siglo líderes como el venezolano Hugo Chávez, el brasileño Lula da Silva, los argentinos Nestor Kirchner y su esposa Cristina Fernández, amén de gobierno dictatoriales de izquierda como el castrismo cubano de Fidel y Raúl Castro o Daniel Ortega en Nicaragua.

"El fin del dominio de los gobiernos de izquierda en América Latina se viene gestando desde hace algún tiempo y ahora está cobrando un mayor impulso como resultado de la nueva política hacia América Latina de la administración de Trump. En numerosos países, candidatos populistas de derecha, libertarios, conservadores o de centro-derecha han sustituido a los presidentes de izquierda que gobernaban anteriormente o han logrado la reelección", explica un artículo suscrito por Henning Suhr, Jefe del Programa Regional "Diálogo entre Partidos y Democracia" en América Latina de la Fundación Konrad Adenauer.

La nota considera que el derrocamiento de Maduro "marcó el inicio simbólico del fin del 'socialismo del siglo XXI', que se prolongó durante décadas"

Los términos de moda del conservadurismo, como libertad, seguridad y orden, vuelven a predominar, mientras que antes prevalecían conceptos progresistas como justicia, inclusión y participación, indica el artículo.

El presidente chileno José Antonio Kast ofrece una conferencia de prensa mientras una máquina excava, como parte de las medidas para disuadir la migración irregular, a lo largo de la frontera norte en el paso fronterizo de Chacalluta, en Arica, Chile, el lunes 16 de marzo de 2026.
El presidente chileno José Antonio Kast ofrece una conferencia de prensa mientras una máquina excava, como parte de las medidas para disuadir la migración irregular, a lo largo de la frontera norte en el paso fronterizo de Chacalluta, en Arica, Chile, el lunes 16 de marzo de 2026.
Imagen Esteban Felix/AP

En simultáneo, la decepción con los gobiernos de izquierda y los resultados fallidos de sus gestiones han promovido espacios para nuevos actores, "desde libertarios radicales y conservadores centrados en los valores tradicionales hasta tecnócratas moderados".

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Y explica Suhr que "figuras como Javier Milei en Argentina y Nayib Bukele en El Salvador encarnan el nuevo clima político con sus estrategias populistas, mientras que conservadores moderados como Luis Abinader en la República Dominicana dan prioridad a la estabilidad y al pragmatismo".

El descontento e insatisfacción tiene algunos focos, señala publicación. "Lo que estos nuevos gobiernos tienen en común es un enfoque en la seguridad, la reforma económica y el rechazo a las redes de izquierda. La polarización política y la personalización van en aumento, mientras que los partidos centristas tradicionales están perdiendo influencia y enfrentan dilemas estratégicos".

Primera fila, de izquierda a derecha: la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar; el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; el presidente Donald Trump; el presidente de Guyana, Mohamed Irfaan Ali; el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles; el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; en la fila de atrás, de izquierda a derecha, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira; el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el presidente de Honduras, Nasry Asfura (no visible), y el entonces presidente electo de Chile, José Antonio Kast (parcialmente visible), posan para una foto grupal en la Cumbre del Escudo de las Américas, el sábado 7 de marzo de 2026, en el Trump National Doral Miami, en Doral, Florida.
Primera fila, de izquierda a derecha: la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar; el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; el presidente Donald Trump; el presidente de Guyana, Mohamed Irfaan Ali; el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles; el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; en la fila de atrás, de izquierda a derecha, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira; el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el presidente de Honduras, Nasry Asfura (no visible), y el entonces presidente electo de Chile, José Antonio Kast (parcialmente visible), posan para una foto grupal en la Cumbre del Escudo de las Américas, el sábado 7 de marzo de 2026, en el Trump National Doral Miami, en Doral, Florida.
Imagen Mark Schiefelbein/AP

Y el peso de Trump también es valorado por Suhr, que resalta el deseo de todos los gobiernos de derecha de mantener una relación positiva con la actual administración estadounidense. "Esto no es de extrañar, dado que Washington anunció recientemente su intención de apoyar activamente a las fuerzas políticas afines en el hemisferio occidental, ampliar las relaciones comerciales y estabilizar a los países latinoamericanos de acuerdo con sus propios intereses".