Inmigración

Veterano podrá regresar a su casa en EEUU 15 años después de su deportación a México

"Tengo dos nietos que no he conocido", asegura el mexicano Marco Chávez, quien pasará la Navidad con su familia en Estados Unidos gracias a un indulto del gobernador de California que le hizo elegible para restaurar su estatus como residente legal permanente.
Por: Melvin J. FélixyManuel Ocaño,

Un veterano que fue deportado hace 15 años a México podrá regresar a Estados Unidos antes de que llegue la Navidad gracias a un indulto del gobernador de California que le hizo elegible para restaurar su residencia legal estadounidense, una decisión sin precedentes que le permitirá reencontrarse con su familia.

Marco Chávez, un ex infante de Marina que llegó siendo un bebé a California, fue uno de tres exintegrantes de las Fuerzas Armadas que recibieron este año el perdón del gobernador Jerry Brown de los delitos menores que culminaron en sus deportaciones para darles la oportunidad de volver al país.

Chávez nació en México y tenía residencia legal permanente en Estados Unidos. A los 19 años se reclutó en las Fuerzas Armadas y al ser dado de baja de la Marina regresó a vivir a Los Ángeles.

Fue allí donde a finales de los años 90 fue acusado y sentenciado por maltratar a una mascota. El mexicano cumplió parte de su condena antes de ser liberado tempranamente en 2002 por buena conducta. Pero al salir de la prisión, agentes de inmigración lo esperaban para deportarlo.

"Hace 15 años mi vida se vino abajo cuando fui deportado a México, un país del que salí cuando era apenas un bebé", dice el veterano.

Tras ser deportado y llegar a vivir a la ciudad fronteriza de Tijuana, tuvo que aprender español y buscar trabajo en una tierra que era extraña para él. Pero sobre todo, el mexicano lamenta que no pudo estar junto a su familia en los momentos importantes de su vida. "Me perdí de presenciar la infancia y adolescencia de mis tres hijos y ahora tengo dos nietos que todavía no conozco", afirmó.

"La vida es posible en México, pero no es cómoda", dijo Chávez, quien encontró trabajo allí como guardia de seguridad y luego usó sus habilidades con el inglés trabajando en un call center en Tijuana para compañías estadounidenses.

Con notable emoción, este exmilitar declaró que "con la restauración de mi estado legal, siento que me devolvieron mi vida".

Su esposa, una estadounidense que tampoco hablaba español, al principio siguió con sus tres hijos al veterano deportado. Pero la difícil vida en la frontera y la escasez de trabajo le hicieron regresar y mudarse al estado de Iowa.

Este año el gobernador Jerry Brown de California otorgó a Chávez y otros dos soldados deportados el perdón a las faltas estatales por las que fueron detenidos y luego deportados.

Tras conseguir ese indulto, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otras organizaciones del sur de California defendieron a Chávez en una corte federal que finalmente decidió permitirle regresar al país como residente legal permanente.

"Nadie que esté dispuesto a morir por nuestro país debería ser deportado", aseguró Nathan Fletcher, presidente de la Coalición Despedidos con Honores, Deshonorablemente Deportados (HDDD), que gestionó la campaña para los indultos de Brown.

"En un momento en que el debate sobre la inmigración en Estados Unidos parece tan oscuro, la histórica victoria legal y regreso a casa de Marco Chávez es un rayo de luz y esperanza", agregó.

Este mes la ACLU también presentó una demanda ante un tribunal federal para presionar el regreso a Estados Unidos de Héctor Barajas, el fundador del Refugio para Soldados Deportados en Tijuana, conocido como 'El Bunker'.

Barajas es otro de los tres militares que recibió el perdón de Brown.


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