Una investigación que duró años hoy tiene un nuevo capítulo:
Rex Heuermann se declaró culpable por el asesinato de ocho mujeres a lo largo de un periodo de 17 años. El hombre, de 62 años, dejó los cuerpos en
zonas de Gilgo Beach y Southampton. Seis de ellas eran trabajadoras sexuales; además, se sabe que
el acusado cometió crímenes en la residencia que compartía con su esposa e hija, quienes estaban de viaje cuando ocurrieron los hechos.