Tras una serie de ataques, la
embajada de Estados Unidos en Bagdad emitió una alerta urgente, instando a sus ciudadanos a abandonar
Irak de inmediato. El aviso advierte que tanto ciudadanos como intereses
estadounidenses e
infraestructura crítica han sido blanco de ataques, elevando la preocupación por la seguridad en la región y la posibilidad de nuevos enfrentamientos.