MIAMI, Florida.- Los miembros del jurado que decidirán si Alberto Sierra debe ser condenado a muerte por el asesinato de su esposa y las dos hijas de ella no podrán escuchar durante el proceso evidencia relacionada con su práctica de santería, determinó una jueza de Miami-Dade.
Ritual de santería tras triple crimen familiar: juez excluye la evidencia en juicio de pena de muerte
Alberto Sierra se declaró culpable de matar a su esposa y a las dos hijas de ella en Miami en noviembre de 2012.

La jueza del Tribunal de Circuito de Miami-Dade, Marisa Tinkler Méndez, excluyó esa evidencia de la fase de sentencia después de que los fiscales intentaran introducir información sobre ceremonias religiosas en las que participó Sierra y objetos relacionados con esa práctica que fueron encontrados en el lugar donde se hospedaba.
La decisión se produjo mientras continúa la selección del jurado que deberá determinar si Sierra, de 42 años, recibe la pena de muerte o cadena perpetua. Hasta el martes, los abogados habían evaluado a unos 800 posibles jurados, de acuerdo con documentos y reportes sobre el proceso.
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¿Por qué la Fiscalía quería presentar evidencia sobre la santería?
Los fiscales argumentaron que la información podía ser relevante para establecer el estado mental de Sierra y determinar si los asesinatos fueron cometidos de una manera fría, calculada y premeditada.
Según un documento judicial citado por el Miami Herald, Sierra participó en una ceremonia de santería pocos días después de los asesinatos y de que los cuerpos fueran encontrados. La madre de Sierra también habría hablado con un miembro del clero de esa religión días antes del arresto de su hijo.
La defensa pidió que toda referencia a la santería fuera excluida. Sus abogados argumentaron que se trata de una práctica religiosa protegida por la Primera Enmienda y que la Fiscalía no había demostrado que las ceremonias, los objetos religiosos o las prácticas familiares de Sierra estuvieran relacionados con la planificación de los homicidios o con alguno de los factores que podrían utilizarse para solicitar la pena de muerte.
La jueza consideró además la posible connotación negativa que la santería puede tener dentro de la comunidad.
La santería es una religión afrocaribeña con raíces en tradiciones yoruba y elementos del catolicismo. La decisión judicial se refiere específicamente a la utilización de esa información como evidencia en la fase de sentencia; no establece una relación entre la religión y los asesinatos.
Hay, sin embargo, una excepción: si la defensa introduce durante el proceso información sobre la religión de Sierra, los fiscales podrían presentar evidencia relacionada con la santería como parte de su respuesta.
El triple homicidio ocurrió en 2012
Sierra se declaró culpable en agosto de 2026 de matar a Gladys Machado, de 29 años, y a sus hijas Julia Padrón, de 7, y Daniela Padrón, de 4, en noviembre de 2012. Los cuerpos fueron encontrados tres días después dentro de un clóset de una vivienda en el área de Flagami, en Miami.
De acuerdo con la investigación, Sierra le dijo a los detectives que apuñaló a Machado dentro de su automóvil después de que ella recibiera una llamada telefónica de otro hombre. Posteriormente llevó a Machado y a las niñas hasta la vivienda y las asfixió con una bolsa de plástico.
Los fiscales también han señalado que Sierra agredió sexualmente a Machado y a Julia después de sus muertes. Muestras de ADN tomadas de Julia fueron vinculadas con Sierra y huellas encontradas en la escena también fueron relacionadas con él, según los fiscales.
Machado y Sierra se habían separado poco antes de los asesinatos. Ella se había mudado con su abuela en Homestead, mientras Sierra vivía con su madre en Kendall.
El automóvil de Machado, un Nissan Altima dorado de 2004, fue localizado el 19 de noviembre de 2012 en los apartamentos Calusa Club, frente a la vivienda de la madre de Sierra. Los investigadores encontraron sangre en los asientos del conductor y del pasajero, según los registros citados en el caso.
Ahora, más de una década después de los asesinatos, el proceso judicial entra en una etapa distinta: Sierra ya se declaró culpable de los homicidios y será el jurado el que determine si esa condena debe llevarlo al corredor de la muerte de Florida o si deberá pasar el resto de su vida en prisión.














