Las autoridades liberaron finalmente a Kaleth, el niño de dos años que presentaba serios problemas de salud, junto a su madre.
El menor abandonó el centro de detención en Dilley, Texas después de que legisladores y líderes comunitarios
exigieran su salida inmediata por cuadros de deshidratación y fiebre. Aunque la familia recuperó su
libertad para continuar su proceso de asilo en casa, el
padre permanece bajo custodia en California tras la separación que sufrieron durante una cita de rutina.