Huracán Marie golpeó California con olas de casi 10 pies e inundaciones costeras

Long Beach, la Península de Alamitos, Seal Beach y Newport Beach enfrentaron condiciones peligrosas, con rescates, evacuaciones y restricciones para los bañistas.

Video Así se ve el sur de California hoy con los efectos de Marie, degradado a Tormenta Tropical

El océano se convirtió durante el fin de semana en una amenaza para varias comunidades costeras del sur de California. Aunque el huracán Marie —que ya se ha degradado a tormenta tropical— permanecía en aguas del Pacífico y nunca llegó a tocar tierra, el oleaje que generó fue suficiente para transformar playas, paseos costeros y zonas bajas en escenarios de riesgo.

En algunas playas orientadas hacia el sur, las olas alcanzaron casi los 10 pies de altura, mientras fuertes corrientes recorrían la costa y se internaban nuevamente hacia el mar. El agua y la arena fueron empujadas tierra adentro en algunos puntos, alcanzando incluso viviendas cercanas al litoral.

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Olas sobre los tejados y autos bajo la arena

En Long Beach, la fuerza del mar dejó vehículos parcialmente cubiertos por arena y agua, mientras que en la Península de Alamitos, imágenes y videos difundidos en redes sociales mostraron el impacto del oleaje, con agua golpeando zonas cercanas a las viviendas y olas que llegaron a romper sobre los tejados. Ante las condiciones, algunos residentes del paseo marítimo tuvieron que evacuar.

La peligrosidad del mar llevó a las autoridades a pedir prudencia a quienes pretendían acercarse a las playas. El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos ( NWS) recomendó nadar únicamente en zonas vigiladas por socorristas y mantenerse lejos de los espigones rocosos.

La advertencia no se limitó al mar. El oleaje y las lluvias también elevaron el riesgo de inundaciones en playas, ciclovías, carreteras y barrios ubicados en áreas bajas.

En Long Beach, el responsable de salud pública emitió el domingo un aviso para pedir a la población que evitara bañarse en las playas y bahías de la ciudad durante al menos tres días. La medida respondió también a las lluvias intensas registradas desde el sábado, cuyo escurrimiento hacia desagües pluviales y ríos podía generar condiciones insalubres para los bañistas.

Más al sur, Seal Beach tomó medidas para proteger a la población y las propiedades. La ciudad anunció el cierre de dos estacionamientos frente a la playa hasta la mañana del miércoles debido al oleaje elevado y a la posibilidad de inundaciones costeras. El muelle municipal, sin embargo, permaneció abierto.

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Más de 100 rescates en un solo día

En Newport Beach, la fuerza del mar quedó reflejada en una cifra que por sí sola dimensiona el peligro. Adam Yacenda, jefe del batallón de socorristas del departamento de bomberos de la ciudad, informó que los equipos realizaron 177 rescates el sábado.

Yacenda señaló que durante este verano ya se habían registrado olas considerablemente más altas que las observadas en años anteriores, pero advirtió que el número de rescates diarios continuaba siendo significativo.

Para los socorristas, las condiciones no eran apropiadas para cualquiera. Yacenda sostuvo que únicamente personas con experiencia deberían aventurarse en esas aguas, debido a las fuertes corrientes y a la presencia de corrientes de resaca capaces de arrastrar a los bañistas mar adentro.

“Tenemos condiciones de bandera roja de un extremo a otro de nuestra playa”, afirmó.

Mientras tanto, Marie perdió fuerza y el domingo por la noche se degradó a tormenta tropical. Sin embargo, su influencia sobre la costa no terminó con el debilitamiento del sistema.

El 8 de septiembre, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ( NHC) informó que las condiciones peligrosas continuarían durante los siguientes días a lo largo de la costa de la Península de Baja California y el sur de California.

En ese momento, Marie se encontraba aproximadamente a 760 millas, unos mil 220 kilómetros, al suroeste de San Diego, con vientos máximos sostenidos de 45 millas por hora, equivalentes a 75 kilómetros por hora.

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El organismo advirtió que el oleaje generado por Marie seguiría afectando partes de ambas costas y que podía mantener condiciones potencialmente mortales por el fuerte oleaje y las corrientes de resaca.

Así, aunque el sistema dejó de ser un huracán, el mar continuó siendo el principal protagonista de una emergencia que se extendió más allá del paso inmediato de la tormenta.

Video Inundaciones y evacuaciones por alto oleaje en playas del sur de California: piden precaución