El estado de California se convirtió en el primero en Estados Unidos en exigir que la harina de maíz utilizada para hacer tortillas y otros alimentos incluya ácido fólico, una vitamina clave para prevenir defectos congénitos graves.
California obliga a añadir ácido fólico a tortillas de maíz para prevenir defectos congénitos en bebés latinos
La medida, que entró en vigor en enero, busca reducir las altas tasas de problemas como la espina bífida y la anencefalia
La medida, que entró en vigor en enero, busca reducir las altas tasas de problemas como la espina bífida y la anencefalia, que afectan de forma desproporcionada a bebés hispanos.
El impulso de esta política también tiene historias personales detrás, como la de Andrea López, quien perdió a su hijo por un defecto del tubo neural y ahora ve en esta regulación una forma de evitar que otras familias pasen por lo mismo, compartió a AP.
Otros estados ya siguen el ejemplo: Alabama aplicará una ley similar en junio, mientras que Florida, Georgia, Oklahoma y Oregon analizan iniciativas en ese sentido. Además, Texas, Delaware, Nueva Jersey y Pensilvania han mostrado interés en implementar medidas parecidas.
Aunque desde 1998 se exige añadir ácido fólico a productos de trigo como pan, cereales y pastas —lo que ha reducido en cerca de 30% estos defectos y prevenido unos 1,300 casos al año—, la harina de maíz había quedado fuera de esa regulación, pese a ser un alimento básico en la dieta latina.
En 2016, las autoridades federales permitieron fortificar productos de maíz, pero no lo hicieron obligatorio. Como resultado, para 2023 solo una minoría de estos productos contenía ácido fólico, lo que explica por qué las tasas de estos padecimientos se han mantenido elevadas en comunidades hispanas.
¿Por qué el ácido fólico es clave durante el embarazo?
El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, es fundamental en las primeras etapas del embarazo porque participa en la formación del tubo neural del feto, estructura que dará origen al cerebro y la médula espinal.
De acuerdo con organismos de salud pública como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), este proceso ocurre en las primeras semanas de gestación, muchas veces antes de que la mujer sepa que está embarazada.
Una ingesta adecuada de ácido fólico antes y durante el embarazo reduce de forma significativa el riesgo de defectos del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia, que pueden provocar discapacidad permanente o incluso la muerte del bebé.
Estudios respaldados por autoridades sanitarias en Estados Unidos han demostrado que la fortificación de alimentos con esta vitamina ha disminuido estos casos en aproximadamente un 30%.
Por ello, expertos en salud recomiendan que todas las mujeres en edad reproductiva consuman suficiente ácido fólico, ya sea a través de la dieta o suplementos, especialmente si planean un embarazo.
Esta medida preventiva es considerada una de las estrategias más efectivas en salud pública para proteger el desarrollo neurológico del bebé desde las primeras etapas de la gestación.