El futuro del nuevo salón de baile de la Casa Blanca quedó nuevamente en manos de los tribunales. La administración del presidente Donald Trump pidió este viernes 14 de agosto de 2026 a la Corte Suprema que autorice la continuidad de las obras mientras el gobierno apela una resolución que cuestiona la construcción por haberse iniciado sin el aval del Congreso.
Donald Trump pide a la Corte Suprema que le permita continuar las obras del salón de baile de la Casa Blanca
La disputa judicial se centra en la falta de autorización del Congreso para el proyecto, mientras el gobierno argumenta que la nueva instalación responde a necesidades de seguridad nacional.
La solicitud busca mantener congelada, por ahora, la decisión emitida por un tribunal federal de apelaciones, que ordenó detener los trabajos en superficie. El gobierno prepara al mismo tiempo un recurso de fondo ante los nueve magistrados, de acuerdo con Reuters.
¿Por qué piden a la Corte Suprema que permita la construcción del Salón de Baile?
La administración sostiene que la obra no responde únicamente a una necesidad de espacio para actos oficiales. En su presentación, el Departamento de Justicia ( DOJ) retomó el argumento de Trump de que el inmueble es necesario para reforzar la seguridad de la Casa Blanca, en particular ante los intentos de asesinato registrados contra el presidente.
Trump ha dicho que el complejo incorporará refugios antibombas, atención médica y sistemas para enfrentar amenazas como drones y misiles. A comienzos de agosto incluso lo definió como un "centro militar" y acusó al tribunal de haber tomado una decisión injusta al frenar los trabajos.
Sin embargo, los jueces del Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia rechazaron que las consideraciones de seguridad permitan al Ejecutivo prescindir de los requisitos legales. En un fallo dividido, de dos votos contra uno, el tribunal sostuvo el 7 de agosto que la decisión sobre la construcción corresponde al Congreso.
La disputa comenzó con la demolición del ala este
El conflicto judicial se originó después de que la administración demoliera el ala este de la Casa Blanca y comenzara a levantar el proyecto, de unos 90 mil pies cuadrados, equivalentes a aproximadamente 8 mil 360 metros cuadrados. El National Trust for Historic Preservation llevó el caso ante los tribunales al cuestionar que las obras avanzaran sin autorización del Congreso.
La resolución de la corte de apelaciones no descarta que el salón pueda construirse en el futuro. Su alcance es detener los trabajos en superficie hasta que la administración consiga la aprobación legislativa requerida.
Los jueces dieron al gobierno 14 días para recurrir ante la Corte Suprema, plazo que la administración utilizó para presentar su solicitud este viernes.
Ahora los magistrados deberán determinar si permiten que las obras sigan adelante mientras revisan el caso. La decisión definirá si el proyecto, cuyo costo está estimado en 400 millones de dólares, puede continuar durante la disputa sobre la autoridad necesaria para construirlo.









