TAMPA, Florida.- La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito permitió al gobierno federal avanzar con la eliminación del Estatus de Protección Temporal ( TPS, por sus siglas en inglés) para Honduras y Nicaragua, según informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lo cual está causando incertidumbre y angustia entre familias de estas nacionalidades.
“Estamos preocupados”: hondureños y nicaragüenses reaccionan al fin del TPS
Un fallo del Noveno Circuito autoriza a la administración a seguir adelante con el fin del Estatus de Protección Temporal, una medida que impacta a unos 50,000 hondureños y casi 3,000 nicaragüenses que han vivido y trabajado legalmente en EEUU durante años.
La decisión judicial abre la puerta para poner fin al programa que ha beneficiado durante años a aproximadamente 50,000 hondureños y cerca de 3,000 nicaragüenses, quienes han podido residir y trabajar legalmente en Estados Unidos bajo esta figura migratoria.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que el TPS nunca fue concebido como un mecanismo permanente de protección, sino como una medida temporal ante circunstancias extraordinarias en los países de origen. De acuerdo con la administración de Donald Trump, las condiciones que motivaron la designación inicial han mejorado, por lo que no consideran justificado mantener el programa vigente.
La noticia ha generado preocupación e incertidumbre entre miles de familias que dependen del TPS para mantener su estatus migratorio regular, su empleo y su estabilidad en Estados Unidos.
“ Ella está preocupada porque ya está acostumbrada a la vida de acá, y regresar a Honduras en estas situaciones de ahora está muy difícil”, relató una familiar de una beneficiaria del programa al conocer la decisión. Testimonios como este reflejan el impacto emocional que el anuncio ha tenido en comunidades centroamericanas.
Muchos de los amparados por el TPS han construido su vida en EEUU durante más de dos décadas. Algunos tienen hijos nacidos en el país, hipotecas, negocios propios y empleos estables. Para ellos, el fin del programa podría implicar la pérdida de su autorización de trabajo y quedar expuestos a procesos de deportación si no logran regularizar su situación por otras vías.
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Qué implica el fallo y qué opciones enfrentan los beneficiarios del TPS
El fallo del Noveno Circuito no significa una deportación inmediata, pero sí permite al gobierno continuar con el proceso para desmantelar la protección. El DHS deberá anunciar los pasos formales y los plazos correspondientes para la terminación del programa, incluyendo posibles periodos de transición.
Expertos en inmigración consultados por N+ Univision recomiendan a los beneficiarios del TPS consultar con abogados acreditados o representantes legales para evaluar alternativas migratorias, como peticiones familiares, ajustes de estatus u otras formas de alivio, si califican.
Mientras tanto, algunas personas ya consideran emigrar a un tercer país en busca de estabilidad y seguridad, ante la incertidumbre sobre su futuro en Estados Unidos y las condiciones actuales en Honduras y Nicaragua.
La administración federal insiste en que el TPS es una herramienta temporal sujeta a revisión periódica y que su continuidad depende de la evaluación de las condiciones en cada país designado. Con la decisión del tribunal de apelaciones, el proceso para poner fin al TPS para Honduras y Nicaragua entra en una nueva etapa, a la espera de los anuncios oficiales sobre fechas y procedimientos.













