Por el asesinato de Ramiro Martínez en Rosenberg, condenan a su viuda y a uno de sus cómplices

La viuda Irene Banda acaba de ser condenada a cadena perpetua y su cómplice Jorge Castellanos recibió 60 años de prisión, por el asesinato de Ramiro Martínez, el viernes 11 de septiembre de 2020.

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HOUSTON, Texas - A casi 6 años del asesinato de Ramiro Martínez, en la ciudad de Rosenberg, dos de las tres personas responsables fueron condenadas. Su viuda, Irene Banda, recibió cadena perpetua mientras que al cómplice Jorge Castellanos, se le sentenció a 60 años de prisión.

El tercer implicado en el asesinato del hombre de 48 años fue su cuñado, Arnold DeLeon, quien falleció en 2022, antes de que la investigación del caso permitiera presentar cargos en su contra.

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Tanto Banda, de 59 años, como Castellanos, hicieron admisión de culpa previamente ante el juez J. Christian Becerra, de la Corte de Distrito 434, en el condado de Fort Bend, en Richmond, Texas.

Castellanos, hoy de 38 años, fue detenido en octubre de 2020, poco después del crimen. Pero no rompió el silencio hasta 2024, cuando confesó que Irene Banda y Arnold DeLeon, también fueron responsables.

Esa declaración, sumada a los hallazgos de una investigación contundente, permitieron el arresto de la viuda de Martínez, en marzo de 2024.

Castigo por una agresión

Evidencia expuesta por la fiscalía, refleja que el jueves 10 de septiembre de 2020, Irene Banda, su hijo y Jorge Castellanos fueron a la casa de Arnold DeLeon, en Corpus Christi.

Allí, Banda le habría dicho a su hermano que su marido la había agredido. DeLeon le contestó que eso no quedaría así, que haría algo al respecto.

La fiscalía detalló que acordaron que Castellanos llevara a DeLeon hasta Rosenberg, a casi 3 horas de distancia, para acabar con Ramiro Martínez.

DeLeon utilizaba prótesis tras perder ambas piernas, por lo que necesitaba que otra persona lo transportara.

Paso a paso del asesinato

Según los registros judiciales, el 11 de septiembre de 2020 Irene Banda regresó a la vivienda de matrimonio en Rosenberg.

Para que Ramiro Martínez no estuviera alerta, le dio alprazolam (un medicamento sedante). Poco después, permitió que su hermano y Castellanos entraran a su casa.

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La fiscalía planteó que la mujer les dejó una pistola cerca de la entrada. Arnold DeLeon tomó esa arma y tan pronto entró se dirigió a la habitación donde estaba su cuñado.

La investigación concluye que DeLeon falló el primer disparo contra Martínez, quien despertó y trató de defenderse.

Fiscales indicaron que hubo un forcejeo: DeLeon le disparó a Martínez en la espalda. Después, le dio la pistola a Castellanos, quien le disparó en la cabeza.

Veloster rojo y un recibo de Walmart

¿Cómo supo la policía de todo esto? Tan pronto su hermano y su cómplice huyeron, Irene Banda marcó al 911 fingiendo estar desesperada porque habían disparado contra su marido.

La Policía de Rosenberg comenzó a investigar y uno de los vecinos del matrimonio les comentó que poco antes de los disparos había visto un Veloster rojo estacionado afuera.

Cuando los investigadores buscaron información sobre el carro, hallaron que Jorge Castellanos lo había alquilado, pero no lo regresó.

Finalmente encontraron el auto abandonado. Adentro, alguien dejó un recibo de compra de un Walmart, de Richmond.

Sí, los investigadores fueron a pedir un video de vigilancia de la tienda. ¿Qué mostró? A Jorge Castellanos comprando guantes de látex y camisetas antes del asesinato.

En octubre de 2020, lo detuvieron cuando ingresaba a Estados Unidos por el cruce fronterizo de Hidalgo.

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