En medio del conflicto en Oriente Medio, en muchos hogares en el sur de Florida y los Estados Unidos los padres se están preguntando cómo hablarles a sus hijos de la guerra, y otros eventos que pueden resultar traumáticos, más en esta época en que es casi inevitable que reciban información a través de las redes sociales.
Cómo hablar de la guerra con los menores de edad sin causarles más miedo o ansiedad
N+ Univision 23 Miami habló con expertos de la organización Save the Children sobre el miedo y ansiedad que puede causarle a los niños las noticias sobre la guerra, y cuál es la mejor forma de abordar este tema.

N+ Univision 23 Miami habló con expertos de la organización Save the Children, una ONG dedicada a mejorar la vida de niños en todo el mundo, garantizándoles acceso a la educación, la atención médica, nutrición y protección frente a la violencia especialmente en contextos de pobreza, conflictos o desastres naturales.
“Save the Children cree que cada niño, sin importar quién sea o de dónde venga, merece un comienzo saludable en la vida, la oportunidad de aprender y protección contra el daño”, explica Melissa Taveras, portavoz en Miami de dicha organización.
Cómo explicar qué es una guerra
Para Rebecca Smith, directora global de Protección Infantil de la organización Save the Children, la mejor forma de explicar a un niño qué es una guerra sin quitarle la sensación de seguridad ni generar miedo, pasa por primero iniciar una conversación, con preguntas tan sencillas como “¿cómo te fue hoy?” y así poder reconocer si están muy afectados o no.
“Y simplemente crear ese espacio donde puedan conversar, y reconocer cualquier cambio en el comportamiento de su hijo, si no duerme bien o no quiere irse de su lado”, explica la experta. “Realmente dedique tiempo a escuchar a su hijo y validar sus sentimientos, asegurándose de que él sienta que lo que sea que está sintiendo, está bien”.
Sobre la ansiedad que en ellos pueda generar las noticias de la guerra, se trata de primero comprender a qué le temen, qué les preocupa y, a partir de ahí, en el caso de los niños que están en ciudades lejos del conflicto, como Miami, explicarles que están seguros.
Así mismo, señala que se puede aprovechar como una buena oportunidad de aprendizaje para que los niños sepan qué está pasando en el mundo e informarse de que hay niños que sufren en otros lugares, por los que debemos ser compasivos.
También depende de la edad
La explicación que se les dé a los niños sobre la guerra también depende de la edad, explica Claudia Aranda, licenciada en psicología y maestra en intervenciones psicológicas en ámbitos sociales.
Por ejemplo, dice la experta que hasta los 10 a 11 años se les den explicaciones “más breves más simples, que estén enfocadas en que se sientan seguros y seguras, en que se está haciendo todo lo posible para solucionar esos conflictos”.
Ya en la adolescencia, a partir de los 12 a 13 años, explica la experta, se está desarrollando el pensamiento crítico y por esto ya se les puede hablar un poco más de lo que está pasando a nivel más social y político. Esto, así mismo, les ayuda a desarrollar este pensamiento e irlo a fortaleciendo para formarse sus propias opiniones.
Exposición a las redes
Sobre la constante exposición a las redes sociales, y por ende a las noticias de la guerra, de muchos niños en los Estados Unidos, las expertas señalan que puede ser una buena oportunidad para que entiendan qué es una fuente de noticias confiable y qué no lo es, y como poder contrastar la información.
Errores que cometen los adultos
Por último, sobre los errores que cometen la mayoría de los adultos al hablarles a los niños de la guerra, Rebecca Smith señala que uno de los principales es que a veces los padres piensan que si no se habla de algo, esto no existe para los niños.
“Así que piensan: ‘Si no digo nada, mi hijo estará bien’, como una forma de protegerlo. Pero luego, si un niño no habla de ello, a veces puede ser incluso peor en sus propias cabezas que sí realmente lo habla”, dijo Rebeca Smith.
“Permitir que sus hijos hablen de lo que les preocupa les será útil a largo plazo, en lugar de que solo piensen en ello y no digan nada”, concluye la experta.

