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Dicen que ahora viven con temor. Y no es para -4 años.
Aquí estoy un poco más acostumbrado. Christopher sánchez es estudiante de primer año en la universidad brown.
Vino desde los ángeles convencido de que rhode island era un lugar más tranquilo, más seguro que su ciudad natal. Pero esa sensación se rompió la noche del sábado mientras la policía desplegaba una intensa cacería humana tras un tiroteo mortal en el campus.
Christopher y cientos de estudiantes permanecieron qué estaba sucediendo. Toda la noche estábamos dormidos, preocupados de que algo iba a pasar porque duró mucho tiempo para, a saber que qué estaba pasando.
La confusión fue tal que uno de sus primos desde fuera del estado, le escribió primero para avisarle del tiroteo antes de que él mismo tuviera información clara al amanecer, cuenta sánchez. El ambiente alrededor del campus era inquietante.
Me salí a caminar mi a mi mascota en la mañana, mi perra y estaba todo callado. No había gente en las calles caminando.
El alivio por la detención llegó, pero el miedo no desapareció del todo. Me imagino que todos.
Se sienten un poquitito más seguros, pero de todos modos todos estamos un poco preocupados. Estamos vigilantes.
El ataque ocurrió dentro del edificio barrett and holley durante una sesión de repaso para exámenes finales. Dos personas murieron.
Nueve más resultaron heridas. Ocho seguían hospitalizadas el domingo, una de ellas en condición crítica pero estable.
Para christopher, el dolor se siente especialmente fuerte en esta época del año. Desafortunadamente, gente perdió vida.
Perdió su vida. Va a haber padres que no van a poder celebrar con sus familias en estos valores.
Con el semestre por terminar, muchos estudiantes regresarán a casa, pero saben que tendrán que próximo semestre traerá clases, rutinas, pero también recuerdos difíciles, porque después de esta tragedia, la normalidad ya