Según reportes, la administración de Donald Trump ha ordenado que se
revise la
financiación federal para un grupo de
trece estados controlados por demócratas. Esto para
cortar los recursos para las jurisdicciones santuario que se nieguen a colaborar con las autoridades de control contra la inmigración. La
Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca ordenó a todas las agencias federales, excepto a los departamentos de guerra y asuntos de veteranos, que informen de todos los préstamos y contratos.