Fue su gran promesa desde que llegó a la Casa Blanca. Donald Trump hizo de la construcción del muro fronterizo con México una urgencia y un objetivo prioritario desde su primer mandato.
Se multiplican las protestas por el 'muro inteligente' de Trump, ¿Qué se sabe del megaprojecto de frontera?
Mientras las obras del 'muro inteligente' de Donald Trump avanzan, la polémica aumenta. Una comunidad en Arizona ha convocado sentadas pacíficas para protestar por la tala de álamos centenarios y una asociación en Texas ha demandado al DHS por "eliminar inconstitucionalmente décadas de legislación ambiental para dinamitar y poder construir barreras fronterizas y carreteras". Esto debes saber.
Años después, su estrategia ha ido evolucionando hacia el concepto de “muro inteligente” (smart wall), una combinación de barreras físicas y tecnología punta de vigilancia, destinada a: detectar, identificar y rastrear cruces irregulares.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció que esta frontera 2.0 estaría dotada de: vallas de acero, torres de vigilancia, sensores y cámaras de última generación, radares, drones y fibra óptica y tecnología de inteligencia artificial capaz de detectar ondas en el subsuelo que avisen a los agentes de un posible cruce irregular incluso anes de que se produzca.
El último mapa publicado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), muestra el prototipo de trazado de esta red tecnológica a lo largo de la frontera sur.
En la web, aportan información sobre los sistemas desplegados, entre los que se encuentran las torres Integradas de Vigilancia: torres autónomas con cámaras, sensores y capacidades de detección que permiten cubrir grandes extensiones de terreno sin la presencia permanente de un agente fronterizo.
La nueva versión del muro representa un cambio respecto al modelo tradicional de barrera física: ya no se trata únicamente de impedir el paso mediante acero y concreto, sino de crear una frontera permanentemente monitoreada por una red de dispositivos inteligentes conectados.
La agencia defiende la necesidad de implementar esta barrera inteligente asegurando que estas herramientas permiten a los agentes responder con mayor rapidez y utilizar mejor sus recursos.
Pero en las últimas semanas las polémicas se han ido encadenando. Voces críticas cuestionan el elevado costo del proyecto, el impacto ambiental y comunitario, así como los posibles riesgos para la privacidad derivados del uso creciente de inteligencia artificial y sistemas automatizados de vigilancia.
Han circulado en redes sociales numerosas imágenes de comunidades protestando pacíficamente. Una de las más activas ha sido la de Lochiel (Arizona), que denunció que debido a las obras del muro inteligente se habían talado, entre otros, varios álamos centenarios.
El Centro para la Diversidad Biológica de Terlingua (Texas) ha demandado al DHS por "eliminar inconstitucionalmente décadas de legislación ambiental para dinamitar y poder construir barreras fronterizas y carreteras en el Parque Nacional Big Bend".
Concultamos con el abogado experto en temática migratoria Héctor Quiroga por los asuntos que preocupan acerca de la construcción del llamado 'muro inteligente, como esta demanda por haberse llevado por delante parques naturales con especies protegidas. ¿Puede una agencia federal modificar la ley para seguir adelante con el 'muro inteligente'?
"Recientemente, un juez federal permitió que la administración Trump continúe construyendo un tramo del muro sobre los diques que protegen a la ciudad de Presidio, Texas, de las inundaciones provocadas por el Río Grande, mientras se resuelve una demanda presentada por autoridades locales. Ese caso demuestra que el debate ya no gira únicamente alrededor del control migratorio. Es importante señalar que la sección 102(c) de la Illegal Immigration Reform and Immigrant Responsibility Act (IIRIRA) faculta al secretario del DHS para dejar sin efecto la aplicación de determinadas leyes ambientales y de preservación histórica cuando considere que ello es necesario para acelerar la construcción de infraestructura fronteriza", aounta el abogado experto en migración.
"Eso sienta un precedente peligroso porque significa que proyectos que normalmente requerirían estudios ambientales extensos, pueden ahora avanzar mediante exenciones legales otorgadas por el propio DHS. Esa facultad ha sido utilizada por distintas administraciones para acelerar la construcción de infraestructura fronteriza", recuerda Héctor Quiroga.
Otro de los aspectos criticados es el elevado coste que conlleva, por eso le planteamos si a su juicio es realmente necesario reforzar la seguridad y tecnología en el trazado limítrofe con México.
"La tecnología puede mejorar la capacidad operativa de la Patrulla Fronteriza, pero no existe evidencia de que, por sí sola, elimine o detenga definitivamente la migración irregular. Desde el punto de vista legal, el gobierno federal tiene amplias facultades para proteger la frontera. Ese marco deriva de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), mientras que la Illegal Immigration Reform and Immigrant Responsibility Act (IIRIRA) de 1996 autorizó expresamente la construcción y el fortalecimiento de infraestructura fronteriza.
Sin embargo, la pregunta no es únicamente si es necesario hacerlo, sino si la inversión es proporcional al resultado esperado", argumenta Héctor Quiroga.
"Examinando la tecnología que defienden que se debe implementar, hablar de un efecto disuasorio absoluto no sería apropiado. Lo más probable es que esta tecnología incremente la capacidad de detección y reduzca algunos cruces en sectores específicos, pero difícilmente eliminará el fenómeno migratorio en su conjunto", recuerda el abogado experto en migración.

Algunas organizaciones en defensa de los derechos de las personas inmigrantes han alertado de que reforzar la seguridad de algunas zonas de la frontera podría hacer que intenten cruces desde zonas más peligrosas, lo que podría traer consigo un coste humano incalculable.
"Históricamente, cada vez que se ha reforzado un sector de la frontera, las rutas tienden a desplazarse hacia otros sectores. Esto no es un debate nuevo. Ya ocurrió con operaciones como Hold the Line, Gatekeeper y Safeguard en los años noventa. Esas estrategias reforzaron determinados sectores de la frontera y lograron reducir los cruces en esas áreas específicas, pero también desplazaron a los migrantes hacia rutas mucho más remotas y peligrosas. Eso implica mayores riesgos de deshidratación, golpes de calor, hipotermia, accidentes, desapariciones y una mayor dependencia de organizaciones dedicadas al tráfico de personas. En otras palabras, el efecto puede no ser una reducción del intento migratorio, sino un desplazamiento hacia rutas mucho más peligrosas", señala Quiroga.
"En definitiva, la seguridad fronteriza es un objetivo legítimo del Estado. El verdadero debate jurídico consiste en cómo fortalecerla sin trasladar el problema a otros lugares ni generar costos humanos mayores que los que se pretende evitar", recalca el abogado experto en migración.
Se calcula que más 10,000 personas han muerto al intentar cruzar la frontera entre México y Estados Unidos desde mediados de la década de 1990. Organismos internacionales y grupos humanitarios advierten que estas cifras son conservadoras porque solo tienen en cuenta los casos documentados.
Advierten de que sumando las desapariciones y los fallecimientos que no son reportados la cifra podría ser hasta diez veces mayor.
Las cifras oficiales son las de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que ha documentado más de 8,000 fallecimientos de migrantes en la región fronteriza desde 1998.








