Al menos uno de los internos que realizaba una huelga de hambre como protesta en un centro de detención de inmigrantes fue sometido a un tratamiento médico forzoso. Una práctica que las asociaciones de atención médica y los grupos internacionales de derechos humanos describen como tortura.
¿Puede ICE forzar a alimentarse a un migrante en huelga de hambre? Investigación revela que obligaron al menos a uno
Un informe del ICE revisado por el diario The Guardian revela que un uno de los internos que emprendió una huelga de hambre como protesta fue sometido a alimentación forzada, hidratación o cateterismo urinario, lo que los expertos califican como prácticas de tortura.
Un documento de la agencia de servicios de salud del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) revisado por The Guardian, confirma por primera vez que el ejecutivo de Donald Trump ha utilizado tratamientos forzados al menos en una persona que se negó a comer.
El documento, publicado en línea en febrero por el Cuerpo de Servicios de Salud del ICE (IHSC), revela que un paciente anónimo que inició huelgas de hambre entre octubre y diciembre del año pasado fue sometido a alimentación forzada, hidratación forzada, cateterismo urinario forzado o extracciones de sangre involuntarias.
El documento citado también señala que al menos siete personas detenidas estaban en huelga de hambre en febrero de este año, y que el IHSC ha previsto un presupuesto total de 4,504.75 dólares para la "atención médica externa" de los pacientes en huelga de hambre y un presupuesto total de 168,928,01 dólares para el año fiscal 2026, basándose en los costes del año pasado.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa al ICE, no respondió a las preguntas de qué tipo de tratamiento forzoso se le administró al detenido mencionado en el informe del IHSC.
Dejar de comer como protesta
Unos 300 migrantes iniciaron una huelga de hambre y trabajo en el centro de detención de Delaney Hall (Nueva Jersey), entre mayo y junio. La administración Trump negó en repetidas ocasiones que los detenidos estuvieran rechazando la comida como protesta.
Pero diversas asociaciones en defensa de los derechos de la población migrante comunicaron que se estaban llevando a cabo para protestar por las condiciones insalubres, la negligencia médica y lo que los huelguistas describieron como "tortura" física y psicológica en los centros de detención.
Sus acciones se convirtieron en referente a nivel nacional y provocaron que multitudes de manifestantes se congregaran frente al centro en señal de solidaridad. Hubo numerosas cargas policiales, incluso a congresistas que acudieron a las puertas de los centros.

Después de varias semanas en las que consiguieron que, entre otros, el centro de detención de Delaney Hall estuviera en el punto de mira, varios abogados de los inmigrantes confirmaron que los detenidos pusieron fin a la huelga tras haber sufrido represalias.
También secundaron la huelga internos del centro de detención de Adelanto (California). Abogados del Centro de Defensa de los Inmigrantes (ImmDef) denunciaron que las personas que se declararon en huelga de hambre allí fueron inmovilizadas con bridas de plástico, amenazadas con gas lacrimógeno y puestas en aislamiento o trasladadas a otros centros del ICE.
Los funcionarios, preguntados por este caso, negaron que los detenidos estuvieran sufriendo represalias por declararse en huelga de hambre y lo redujeron a que uno de los internos de Houston que lideró una huelga de hambre en Adelanto enfrentó medidas disciplinarias por infracciones leves de la normativa del centro.
"Admiten que las condiciones son tan malas que la gente está dispuesta a renunciar a la comida"
El documento del IHSC es una “admisión flagrante” de que el gobierno está al tanto de las huelgas de hambre, afirmó Sarah Houston, abogada principal de ImmDef. “Pero si admiten abiertamente que hay huelgas de hambre, admiten que las condiciones en los centros de detención son tan malas que la gente está dispuesta a renunciar a la comida para concienciar sobre la situación”, dijo. “Porque nadie se declara en huelga de hambre a menos que esté realmente desesperado”.
En un comunicado, el DHS afirmó que "a todos los detenidos se les proporcionan tres comidas al día" y no respondió a las preguntas sobre si el ICE había sometido a la fuerza a algún otro huelguista de hambre desde febrero.
¿Pueden obligarlos a alimentarse?
Para alimentar por la fuerza a una persona la alimentación una persona detenida en huelga de hambre, el ICE debe primero obtener una orden de un juez federal.
Según Eunice Cho, abogada especializada en migración, estas órdenes son meros trámites legales, ya que muchos inmigrantes detenidos carecen de abogados que defiendan sus derechos ante el tribunal.
Una vez obtenida la orden, el tratamiento forzoso puede comenzar de inmediato. "Hay muy poco debido proceso en estos procedimientos", afirmó.
El tratamiento forzado puede provocar diversas complicaciones médicas. La alimentación forzada, por ejemplo, implica la inserción de una sonda nasogástrica por la fosa nasal, un procedimiento doloroso que provoca náuseas o, en raras ocasiones, la perforación de órganos vitales, según el informe de 2021.
Si la sonda se coloca incorrectamente debido a que el paciente se resiste o está siendo tratado bajo sujeción forzada, el procedimiento puede causar infecciones graves.
La alimentación forzada fue denunciada internacionalmente a principios de la década de 2000 por su brutalidad, después de que los detenidos en la base militar de Guantánamo fueran alimentados a la fuerza por los guardias tras una huelga de hambre.







