La madre de Derek Brown, de 27 años, asesinado afuera de un bar en San Antonio, decidió perdonar a los responsables, ya detenidos. Entre el dolor, recuerda a su hijo como siempre alegre y feliz. Su familia llegó desde Panamá hace años, y hoy intenta mantener viva la
memoria de Derek, marcado por su sonrisa y su impacto en quienes lo conocieron.
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