CHICAGO, Illinois.- Una misa diferente marcó el miércoles de ceniza en Chicago, dirigida a todos los fieles, pero especialmente acompañada por la comunidad migrante. La celebración, realizada al aire libre, tuvo lugar en una esquina de la iglesia Nuestra Señora del Monte Carmelo, en Melrose Park y reunió a cientos de personas.
“Dios no necesita papeles para saber quién eres”: misa de miércoles de ceniza en Chicago envía mensaje a la comunidad migrante
Entre cenizas, oraciones y lágrimas contenidas, la comunidad migrante encontró consuelo este miércoles de ceniza en una misa especial celebrada en Chicago. La ceremonia, en la iglesia Nuestra Señora del Monte Carmelo, reunió a familias que viven la fe en medio de la incertidumbre.
Misa en español
La misa fue celebrada en español por el cardenal de Chicago, Blase J. Cupich.
“Dios no necesita papeles para saber quién eres”, dijo el cardenal.
El mensaje estuvo enfocado en los migrantes latinos.
“A nuestros amigos migrantes latinos: Jesús nos dice que Dios ve y actúa en secreto. Ustedes saben lo que significa vivir en secreto. Conocen el miedo silencioso de una llamada a la puerta o una parada de tráfico”, agregó.
Las primeras cenizas se colocaron a familiares de personas deportadas y a quienes han perdido a seres queridos en medio de operativos migratorios en el área de Chicago.
Asimismo, las ofrendas: el pan y el vino, fueron para dos hermanos que fueron detenidos por operativos migratorios de ICE y luego liberados.
Durante toda la ceremonia se percibió un ambiente de respeto y silencio, acompañado de una profunda sensación de unión.
Participantes latinos
Uno de los asistentes fue Ángel Rosales, un migrante que estuvo detenido en Texas.
“Se escuchó muy bien, porque para la gente que está encerrada es difícil. Para los que estuvieron en Texas y ahora siguen detenidos . Pensando que ahora pudiéramos estar allá y estamos acá, sí se siente muy bonito”, comentó.
Su sobrina, Paola Rojas, también compartió su sentir:
“Sí me imaginaba este apoyo de mucha gente. Hay mucha gente y hay gente aquí que todavía tienen miedo, pero estando aquí juntos podemos estar felices”, dijo.
Mensaje de la comunidad
Tras la misa, los fieles salieron en procesión con un mensaje claro.
“Queremos que nos dejen en paz a todos los migrantes. Solo venimos a trabajar, no hacemos nada malo”, expresó Leticia, feligresa.
Otra petición fue el fin de la persecución.
“Que se termine esa persecución contra los emigrantes que están sufriendo. Yo soy emigrante”, comentó Olivia.
Algunos asistentes encendieron velas y compartieron sus intenciones.
“Que ayude a la gente que necesita apoyo con ICE y todo lo demás”, dijo Jaime.
En un día profundamente simbólico para la Iglesia, el miércoles de Ceniza concluyó con un mensaje claro: más allá del estatus migratorio, hay familias, hay dolor… y hay una comunidad dispuesta a caminar con ellas.



















