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Tiroteos

Entre amenazas de demanda, Airbnb acepta pagar funerales de las víctimas del tiroteo de Halloween en California

La balacera en una casa rentada a través de la plataforma la noche de Halloween dejó cinco muertos en Orinda, una tranquila ciudad ubicada al este de la Bahía de San Francisco.
9 Nov 2019 – 7:24 PM EST

SAN FRANCISCO, California. – El mortal tiroteo en una casa rentada a través de Airbnb la noche de Halloween en California no ha dejado de causarle problemas a la compañía de Silicon Valley, entre ellos cambios obligados a sus políticas y la demanda de la familia de una de las víctimas.

Días después de la balacera que cobró la vida de cinco personas en una fiesta en Orinda, Airbnb anunció que prohibiría las fiestas no autorizadas y bloquearía de su plataforma las viviendas usadas para ese propósito. Además, en lo que pareciera un intento por aplacar a la opinión pública, este jueves dijo que iba a pagar por el funeral de las cinco víctimas que fallecieron en el tiroteo.

De acuerdo con el diario The San Francisco Chronicle, Airbnb entró en contacto con Jesse Danoff, el abogado de la familia de Raymon Hill Jr., una de las víctimas mortales, luego de que el representante legal rechazara que el CEO de la compañía, Brian Chesky, estuviera haciendo algo para “apoyar a las familias” afectadas por la tragedia.

Danoff explicó en un comunicado que “de ninguna manera Airbnb ha hecho algo para apoyar a la familia del señor Hill. No los han contactado para disculparse. Apenas y han respondido en público enviando sus condolencias y haciendo promesas ambiguas para ‘hacer las cosas mejor’ y mejorar la confianza”.

Poco después de que el abogado hizo público ese comunicado, Airbnb se comunicó con la familia para ofrecer no solo una disculpa, sino también para pagar por el funeral de todas las víctimas, lo que Danoff calificó como “una respuesta reaccionaria” para evitar la mala publicidad.

El representante legal le dijo al diario The San Francisco Chronicle que la familia interpondrá una demanda civil para recibir una compensación por “la muerte sin sentido de un miembro de su familia”.

Fiestas prohibidas

Días después del tiroteo, Brian Chesky, CEO de Airbnb, recurrió a las redes sociales para anunciar que la compañía estaba tomando medidas contra las fiestas no autorizadas a raíz del incidente en Orinda.

“Estamos prohibiendo las 'casas para fiestas' y estamos redoblando los esfuerzos para librarnos de las conductas abusivas de anfitriones y clientes, incluyendo las que conducen a hechos terribles como los de Orinda”, escribió en la red social.

En un hilo de Twitter Chesky dijo el pasado fin de semana que la compañía con sede en San Francisco está ampliando la selección manual de reservas de "alto riesgo" y eliminará a los huéspedes que no cumplan con las políticas que prohíben las fiestas en casas de alquiler. También dijo que están formando un "equipo de respuesta rápida" para poder actuar cuando lleguen quejas de fiestas no autorizadas. “Debemos hacerlo mejor, y lo haremos. Esto es inaceptable”, tuiteó.

El evento se había promocionado en redes sociales como "fiesta en una mansión de Airbnb".

La casa de cuatro dormitorios había sido alquilada en Airbnb por una mujer que le dijo al propietario que su familia tenía asma y necesitaban escapar del humo de los incendios forestales de los alrededores, según dijo un fuente relacionada con el alquiler a la agencia AP.

Al propietario le había resultado sospechoso que quisieran alquilarse una sola noche, y justamente la noche de Halloween, por lo que antes de aceptar la transacción recordó al arrendatario que no se permitían fiestas, según dijo la fuente a AP, bajo condición de anonimato.

El propietario, Michael Wang, dijo que su esposa contactó a la inquilina el jueves por la noche después de que los vecinos le llamaran para quejarse de que estaban haciendo una fiesta en la casa alquilada. La arrendataria alegó que solo había una docena de personas en la casa, pero Wang dijo que podía ver a más personas en video desde la cámara del timbre.

“Llamamos a la policía. Estaban en camino para ir allí para detenerlos, pero antes de que llegáramos el vecino ya nos envió un mensaje diciendo que había habido un tiroteo”, contó Wang al diario local The San Francisco Chronicle.

Los documentos de la ciudad de Orinda muestran que la vivienda en alquiler había cometido varias violaciones en los últimos meses, primeramente en marzo, por exceder la ocupación máxima de la casa, ruido y estacionamiento ilegal y luego en julio, por desbordamiento de basuras. El administrador de la ciudad, Steve Salomon, dijo que el propietario había resuelto las quejas presentadas.

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