CHICAGO, Illinois.– Joseph González, un mexicoamericano que creció orgullosamente en el barrio de La Villita, es uno de los hispanos que formó parte de uno de los proyectos más importantes recientes de la NASA: el regreso a la Luna tras más de 50 años.
De La Villita a la Luna: la historia de Joseph González que inspira a toda una comunidad
Creciendo entre vendedores ambulantes y familias trabajadoras en La Villita, Chicago, Joseph González nunca olvidó sus raíces. Hoy, ese mismo niño que soñaba con ser astronauta forma parte de proyectos que buscan llevar nuevamente al ser humano a la Luna.
Hoy, González comparte su experiencia en el mundo real al impartir cursos de ingeniería aeroespacial en la Facultad de Ingeniería Grainger de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, donde enseña sobre desarrollo de cohetes, seguridad y liderazgo.
De sus raíces al espacio
Para González, su origen ha sido clave en su trayectoria. Durante una entrevista exclusiva con N+ Univision, recordó con orgullo sus inicios:
“Yo nací en La Villita, en Chicago… estoy muy orgulloso de mi cultura, de mi familia y de la gente trabajadora que me rodeó”.
Destacó que la inspiración vino de las personas que veía todos los días: vendedores ambulantes, familias trabajadoras y su propio entorno, que siempre lo motivaron a salir adelante.
Un sueño que sigue vivo
Desde pequeño, González tuvo claro su objetivo:
“Yo decidí estudiar ingeniería aeroespacial porque quería ser astronauta… ese sueño sigue vivo hoy”.
Su pasión por resolver problemas complejos y trabajar en proyectos grandes lo llevó a integrarse en importantes misiones espaciales.
Inspirado por pioneros hispanos
González también reconoce a figuras clave que marcaron su camino, como los astronautas José Hernández y Ellen Ochoa.
“Ellos me inspiraron a creer que podemos hacer cosas grandes y difíciles”, afirmó González.
El astronauta José Hernández, quien es hijo de inmigrantes mexicanos originarios de Michoacán, tuvo dificultades para aprender inglés cuando llegó al país, logrando dominarlo hasta los 12 años.
Hernández cuenta con una película, titulada 'A un millón de millas', que narra su vida y cómo pasó de ser agricultor migrante a convertirse en un explorador espacial de la NASA.
Fue uno de los astronautas mexicoamericanos seleccionados en 2004 por la NASA y se desempeñó como ingeniero de vuelo en 2009, durante la misión STS-128, a bordo del transbordador espacial Discovery.
Por su parte, Ellen Ochoa fue la primera mujer de origen hispano en viajar al espacio, convirtiéndose en un referente para las nuevas generaciones.
Ochoa fue seleccionada por la NASA en enero de 1991 y participó en cuatro misiones espaciales con distintos objetivos, que iban desde el estudio de la capa de ozono de la Tierra hasta la construcción de la Estación Espacial Internacional, consolidándose como una figura clave en la exploración espacial.
Además , Mattel lanzó una Barbie en su honor en 2025, en el marco del Mes de la Herencia Hispana.
Un mensaje para niños y padres
González envió un mensaje claro a los jóvenes.
“Quiero decir a los niños: échenle ganas”.
Además, subrayó la importancia del apoyo familiar.
“Ayuden a sus hijos e hijas si quieren ser astronautas… la familia es clave para lograrlo”.
Actualmente, González prepara a estudiantes que podrían liderar las próximas misiones a la Luna y Marte.
“Ahora, como profesor, estoy formando a quienes dirigirán las futuras misiones espaciales”, explicó.
Antes de dedicarse a la enseñanza, trabajó durante una década en Boeing, donde fue gerente de integración de sistemas e ingeniería especializada para el Sistema de Lanzamiento Espacial.
Su trayectoria no solo representa un logro personal, sino también un motivo de orgullo para la comunidad hispana.
















