ORLANDO, Florida.- El edificio del club nocturno Pulse, escenario de uno de los tiroteos más letales en la historia reciente de Estados Unidos, fue demolido este miércoles en el centro de Orlando como parte de un proyecto para construir un memorial permanente en honor a las 49 víctimas.
Demuelen el club Pulse en Orlando: construirán memorial a víctimas del tiroteo de 2016
El icónico club donde murieron 49 personas será reemplazado por un memorial de $12 millones, con apertura prevista para 2027
El nuevo espacio conmemorativo comenzará a construirse en otoño y se espera que esté terminado en la segunda mitad de 2027, con un costo estimado de $12 millones.
El diseño contempla preservar algunos de los elementos más reconocibles del club, como su letrero, e incorporar estructuras simbólicas como una “Angel Ellipse”, un espejo de agua, una plaza pública y áreas privadas para reuniones.
El 12 de junio de 2016, alrededor de 300 personas se encontraban dentro del club durante la celebración de “Latin Night” cuando Omar Mateen, un hombre de 29 años, abrió fuego en el interior.
El ataque dejó 49 muertos y 53 heridos antes de que el agresor fuera abatido por la policía tras un enfrentamiento en el lugar. El hecho se convirtió en uno de los tiroteos masivos más mortales en la historia de Estados Unidos y tuvo un impacto profundo en la comunidad LGBTQ, particularmente entre latinos, que eran parte significativa de los asistentes esa noche.
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Club Pulse:
De sitio de tragedia a espacio de memoria permanente
Durante años, el lugar se mantuvo como un punto de recuerdo informal. Entre los homenajes destacó un cruce peatonal pintado con los colores del arcoíris, que funcionó como símbolo de memoria para las víctimas.
Sin embargo, en agosto pasado, el Departamento de Transporte de Florida cubrió ese cruce con pintura negra, lo que provocó críticas y reacciones adversas, especialmente entre activistas y miembros de la comunidad LGBTQ.
La transformación del sitio ocurre en medio de tensiones nacionales en torno a los derechos LGBTQ. Entre las medidas recientes a nivel federal se incluyen políticas que reconocen únicamente dos géneros (masculino y femenino), así como intentos por restringir la participación de atletas trans y la eliminación de símbolos LGBTQ en espacios públicos.
Uno de los casos más emblemáticos ha sido la retirada de la bandera del orgullo en el Monumento Nacional Stonewall, en Nueva York, considerado el punto de origen del movimiento moderno por los derechos LGBTQ.
Tras el tiroteo de Pulse, ese sitio también se convirtió en escenario de vigilias, marchas y homenajes, reforzando su papel como espacio de memoria colectiva.
A una década del ataque, la demolición del Pulse marca un paso hacia la construcción de un memorial permanente que busca honrar a las víctimas y ofrecer un espacio de reflexión tanto para la comunidad local como para visitantes de todo el país.
La obra iniciará en los próximos meses y se prevé que, una vez concluida en 2027, se convierta en un sitio emblemático de conmemoración nacional.














