La
Corte Suprema de Estados Unidos resolvió, por una
votación de 6-3, mantener el derecho a la ciudadanía por nacimiento, al rechazar la orden ejecutiva del
presidente Donald Trump que buscaba eliminar este
beneficio automático. La decisión marca un nuevo capítulo en el
debate migratorio y provocó reacciones de organizaciones defensoras de los inmigrantes y especialistas en derecho de inmigración.