Estados Unidos, bajo la
administración Trump, sigue a la espera de la respuesta de Irán a una propuesta de paz para poner fin al conflicto en
Medio Oriente que ya supera las diez semanas. Mientras tanto,
Teherán mantiene su escepticismo hacia la diplomacia estadounidense y continúa la tensión con ataques en la zona del
estrecho de Ormuz, en medio de un frágil alto al fuego y el bloqueo naval a puertos iraníes.