Las Fuerzas de Defensa de
Israel intensifican su
ofensiva con una
incursión terrestre selectiva en el sur del Líbano para ampliar su zona de seguridad. Los constantes
bombardeos en Beirut redujeron una
clínica a
escombros, provocando
la muerte de 12 médicos. Según la OMS, la
campaña militar ya cobra la vida d
e más de 800 personas y desplaza a miles de familias, mientras la comunidad internacional observa con alarma la
destrucción de infraestructura civil esencial en la región.