"Han muerto más personas por enfermedades tras el 11S que las que fallecieron ese mismo día”: Mamdani acusa a los políticos de mentir sobre la calidad del aire

Los documentos publicados hoy por el actual equipo de gobierno de la ciudad revelan que los funcionarios engañaron a los neoyorquinos sobre la calidad del aire. En estos 25 años se han registrado más de 49,000 personas con cáncer.

Video 9/11: Controversia por presencia de Mamdani en evento y revelan archivos sobre aire en Zona Cero

Casi 3,000 personas murieron el 11 de septiembre de 2001 en el fatal atentado a las Torres Gemelas. Pero, aunque es difícil precisar la cifra, miles más, incluidos los rescatistas y bomberos que pasaron meses trabajando en el lugar, han fallecido en los últimos 25 años a causa de cánceres y otras enfermedades relacionadas con el suceso.

El actual alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, sostuvo que los líderes municipales engañaron a los neoyorquinos sobre la calidad del aire en los alrededores de la Zona Cero. En una rueda de prensa, argumentó que es lo que se desprende de las más de 170,000 páginas de documentos inéditos recién publicados.

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Asegura que esos informes que han visto la luz revelan que los funcionarios municipales sabían entonces que las condiciones en los alrededores de la Zona Cero eran peligrosas para respirar, a pesar de las repetidas garantías que se expresaron al público.

En su comparecencia, aseguró que “con el paso de los años y el aumento de las víctimas, reflexionamos sobre el costo del 11S cada vez que otro neoyorquino nos dejaba demasiado pronto”, dijo Mamdani.

“Ahora, casi 25 años después, han muerto más personas por enfermedades relacionadas con el 11 de septiembre que las que fallecieron ese mismo día”, aseguró el alcalde.

Las dramáticas cifras del Memorial del 11-S

Según el Memorial del 11-S , al menos 140,000 personas de los 50 estados se han inscrito en el Programa de Salud del World Trade Center, y a más de 49,000 se les ha diagnosticado cáncer certificado relacionado con el WTC (en muchos casos equipos de rescate y primera respuesta y supervivientes).

La asociación que monitorea las consecuencias para la salud del peor atentado de la humanidad cuantifica que unas 400,000 personas quedaron expuertas a un aire que resultó ser altamente perjudicial para la salud. Indican que se encontraron 352 agentes químicos en el polvo tras el ataque.

La asociación del Memorial del 11S recoge además que de las 140,000 personas registradas en el Programa de Salud, les consta que más de 8,000 personas han fallecido aunque puntualizan que son muertes por diversas causas y que no pueden asegurar que todas sean afecciones relacionadas con la tragedia.

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¿Todos los posibles afectados están registrados en el Programa de Salud?

Zohran Mamdani declaró el martes que hay más personas que pueden optar a la asistencia de las que están inscritas actualmente, incluyendo a quienes viven fuera de Nueva York.

El cáncer no estaba cubierto cuando el Congreso creó el programa de salud en 2011. Se añadió en 2012, solo después de la lucha de los defensores y de un estudio que mostraba tasas elevadas de cáncer entre los bomberos de Nueva York en la Zona Cero.

Por eso ha cobrado tanta relevancia la publicación de los archivos, porque resuelve una demanda interpuesta por el grupo activista 9/11 Health Watch, que había demandado previamente a los gobernantes de la ciudad para que los hiciera públicos y poder así conocer el verdadero alcance.

9/11 Health Watch había demandado a los gobernantes para que publicasen los informes

Ben Chevat, director ejecutivo de 9/11 Health Watch, declaró el martes que la publicación de los documentos proporcionará a las personas lo que necesitan para acceder a la asistencia federal y ayudará a impulsar investigaciones adicionales sobre los resultados en materia de salud.

En ese sentido, Chevat agradeció al alcalde de Nueva York que haya posibilitado el acceso a dichos documentos.

Según funcionarios de la ciudad, los documentos se encontraban entre 68 cajas almacenadas en una oficina del gobierno municipal que fueron descubiertas el año pasado.

Uno de los puntos clave de los archivos publicados es que incluyen memorandos internos cruciales, entre ellos documentos en los que los funcionarios alertaron sobre las pruebas ambientales realizadas entre octubre y noviembre de 2001, que detectaban regularmente niveles elevados de toxinas, como asbesto y otras sustancias peligrosas.

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Algunos de los documentos muestran que las preocupaciones sobre la calidad del aire se expusieron en un informe publicado por el representante estadounidense Jerry Nadler, de Nueva York, quien envió un memorando a la oficina del entonces alcalde Michael Bloomberg en febrero de 2002, en el que exponía sus preocupaciones y su creencia de que la Agencia de Protección Ambiental había "descuidado su responsabilidad de monitorear la calidad del aire interior alrededor de la denominada Zona Cero".

Nadler declaró ante la alcaldía que, poco después de los ataques, la entonces administradora de la EPA, Christine Todd Whitman, engañó al público al declarar públicamente que el aire era "seguro para respirar", pero que dicha declaración se realizó antes de que el gobierno llevara a cabo cualquier prueba de calidad del aire interior, según muestran los documentos.

Nadler también escribió a la alcaldía sobre los hallazgos de científicos de la Universidad de California, Davis, que demostraron que el aire contenía "concentraciones alarmantes" de partículas ultrafinas que penetran en los pulmones y que podrían "alojarse en lo profundo de los pulmones".

Según informes de prensa de febrero de 2002, cinco meses después de los ataques, Bloomberg, quien sucedió a Rudy Giuliani, dijo: “Todas las pruebas realizadas indican que la calidad del aire estaba dentro de los límites aceptables. Creo que algunas personas simplemente nunca lo creerán”.

Otro documento crucial publicado: el 'Memorando Harding'

Otro documento crucial incluido en la publicación del martes fue el conocido como el "Memorando Harding. Se trata de un documento enviado al entonces vicealcalde Robert Harding que citaba una estimación del Departamento Jurídico de unos 35,000 demandantes potenciales por enfermedades derivadas del 11-S que esbozaba opciones legales para limitar la responsabilidad de la ciudad.

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“Una de las principales preocupaciones es que, si estos casos llegan a los tribunales, los jueces y los jurados estarán sesgados a favor de los demandantes (aunque la ciudad parezca tener una defensa sólida) y, por lo tanto, otorgarán indemnizaciones sustanciales para compensar a las personas por sus pérdidas”, afirmaba el memorando.

También enumeraba posibles motivos para demandar a la ciudad, entre ellos que "las advertencias sanitarias provocaron que las personas regresaran a la zona demasiado pronto (causando exposición a sustancias tóxicas o daños emocionales) o demasiado tarde (causando dificultades económicas)".

Mamdani condena: "los líderes mintieron"

“La gente enfermó porque los líderes en los que confiaban les mintieron y les dijeron que podían respirar aire tóxico sin peligro”, afirmó rotundamente Zohran Mamdani.

Cuando se le preguntó si el hecho de que los documentos estuvieran tanto tiempo ocultos significaba algún tipo de "encubrimiento", el alcalde respondió: "Se trató de varias administraciones municipales que se negaron a publicar documentos que les correspondían a los neoyorquinos".

Mamdani compareció junto a familiares de las víctimas del 11-S y a Jon Stewart, uno de los impulsores de la demanda que pedía mayor transparencia para conocer las consecuencias reales del suceso, especialmente para los bomberos y el personal de rescate y emergencias.

“Había veneno en el aire, en el suelo, en los alféizares de las ventanas, en los aires acondicionados, en las mascotas y en la ropa, y permaneció allí durante meses. Todo el mundo lo sabía. Ahora está muy claro que la ciudad también lo sabía”, dijo Stewart.

Un portal de búsqueda permite acceder a los informes publicados y descargarlos. Se espera que se añada más material en los próximos meses.