La Universidad Nacional Autónoma de México ( UNAM) enfrenta una de las mayores controversias de su historia luego de que el primer examen de admisión aplicado completamente en línea para el ciclo 2026 quedara bajo sospecha por un presunto fraude por uso masivo de inteligencia artificial para obtener ventajas indebidas.
Miles de aspirantes repetirán el examen de admisión de la UNAM en México por sospechas de fraude con IA
Autoridades universitarias detectaron anomalías en los puntajes de ingreso y anunciaron una medida extraordinaria que ha provocado protestas, reclamos y un intenso debate entre los aspirantes.
Resultados estadísticos fuera de lo común terminaron por desencadenar protestas, llamados a la renuncia del rector y una decisión inédita: alrededor de 58,000 aspirantes deberán presentar un examen de control de manera presencial para validar sus resultados.
Resultados fuera de lo habitual encendieron las alarmas
El cambio a un examen realizado desde casa marcó un antes y un después en el proceso de admisión de la universidad.
Poco después de publicarse los resultados, comenzaron a aparecer señales que despertaron dudas entre autoridades y aspirantes: un número inusualmente alto de calificaciones perfectas o casi perfectas elevó los puntajes mínimos de ingreso a niveles nunca antes registrados, especialmente en las carreras con mayor demanda.
Las sospechas crecieron cuando, en redes sociales, algunos usuarios aseguraron haber utilizado herramientas de inteligencia artificial y otros métodos para responder el examen sin ser detectados.
Esto ocurrió pese a que la evaluación se realizó mediante la plataforma Territorium Life, que incorpora monitoreo de audio y video en tiempo real, reconocimiento facial y de voz, autenticación de identidad y sistemas para detectar comportamientos considerados irregulares durante la prueba.
Tras analizar los resultados, la Comisión Técnica de la UNAM concluyó que existían cambios estadísticos significativos en los puntajes más altos.
Entre 2021 y 2025, únicamente el 3.5% de los aspirantes alcanzó 100 o más aciertos; en la convocatoria 2026, esa proporción aumentó a 16.3%. De igual forma, quienes obtuvieron 110 o más respuestas correctas pasaron de representar cerca del 0.9% en años anteriores a 5.5% en esta edición, un incremento de aproximadamente seis veces.
Con base en esos hallazgos, la comisión recomendó aplicar un examen presencial de verificación con supervisión humana para confirmar los resultados. La universidad aclaró que esta medida no implica asumir que existió una conducta irregular por parte de personas específicas, sino que busca garantizar la equidad y la certeza del proceso de selección.
Un segundo examen reabre la competencia por un lugar
La convocatoria al examen de control incluye a quienes ya habían recibido un aviso de selección para ingresar a la UNAM y también a quienes obtuvieron un puntaje igual o superior al mínimo que permitió el ingreso a su programa, plantel y modalidad entre 2021 y 2026.
El rector Leonardo Lomelí Venegas defendió la decisión al señalar que la universidad debía responder ante la posibilidad de que un número importante de aspirantes hubiera recibido ayuda indebida, colocándolos en ventaja frente a quienes prepararon y presentaron la prueba de manera honesta.
Según explicó, el objetivo es corregir las presuntas irregularidades sin alterar de forma significativa el calendario escolar y proteger tanto a quienes ya habían sido admitidos como a quienes pudieron quedar fuera debido a un proceso potencialmente afectado por fraude.
Lomelí afirmó que la universidad reconoce sus errores y actúa para corregirlos, además de hacer un llamado a estudiantes y familias a mantener un comportamiento ético. También sostuvo que hacer trampa perjudica no solo a la institución, sino a la sociedad en su conjunto, y aseguró que este esfuerzo busca defender a quienes realizaron el examen con honestidad.
La universidad informó que los lugares disponibles se asignarán con base en los resultados obtenidos en este examen presencial, el cual será aplicado en una fecha que será anunciada próximamente.
La medida divide a los aspirantes
La decisión, sin embargo, ha profundizado la polémica.
Por un lado, miles de aspirantes que aseguran haber presentado el examen de forma legítima rechazan tener que someterse nuevamente a una evaluación para conservar el lugar que ya habían obtenido.
En grupos de Facebook y otras redes sociales, algunos comenzaron a organizarse para buscar asesoría legal e incluso promover demandas contra la UNAM, al considerar que la institución está invalidando resultados obtenidos de manera legítima y trasladando las consecuencias del presunto fraude a quienes actuaron conforme a las reglas.
En contraste, otro sector de la comunidad respalda la medida. Quienes la apoyan sostienen que un examen presencial permitirá demostrar quiénes realmente alcanzaron esos puntajes mediante estudio y preparación, y consideran que quienes obtuvieron su resultado de forma honesta no deberían tener dificultades para confirmar su desempeño bajo supervisión directa.
Mientras la universidad prepara la aplicación del examen de control, el proceso de admisión permanece en el centro del debate. La investigación sobre las anomalías detectadas y la decisión de volver a evaluar a decenas de miles de aspirantes han colocado a la institución frente a uno de los mayores desafíos para preservar la credibilidad de su sistema de ingreso y restablecer la confianza en un proceso que este año quedó marcado por las dudas sobre el impacto de la inteligencia artificial.









