SAN ANTONIO; Texas.- Por culpa de un conductor presuntamente ebrio, dos jóvenes amigos terminaron en un hospital luego de ser atropellados cuando reparaban su camioneta a la orilla de una calle, al sur de San Antonio.
"Todo este dolor, no lo aguanto": buscan justicia dos jóvenes atropellados por un hombre ebrio que se dio a la fuga
Los hechos ocurrieron alrededor de las 9:30 de la noche del sábado 28 de marzo mientras los jóvenes intentaban encender una camioneta descompuesta en la cuadra 800 de la calle Probandt.
Hoy, a Daniel Loredo, de 23 años, está en el hospital y le cuesta hablar y hasta respirar; y Gabriel Garza, de 22 años, ya ha enfrentado varias cirugías.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 9:30 de la noche del sábado 28 de marzo mientras los jóvenes intentaban encender una camioneta descompuesta en la cuadra 800 de la calle Probandt.
“Todo este dolor, no lo aguanto. Vino un carro y nos fregó a mí y a otro muchacho que fue conmigo a ayudarme. Yo, la verdad, yo creí que iba a fallecer”, dijo Daniel, quien apenas puede emitir algunas palabras.
¿Qué se sabe del conductor que atropelló a Daniel Loredo y a Gabriel Garza en San Antonio?
De acuerdo con la Policía, un vehículo color oscuro, presuntamente un Jeep, los embistió, lanzándolos a la calle, para luego huir del lugar.
“La veo corriendo. Mi mamá nunca corre, so, la veo corriendo a la troca y le dije ‘¿Qué pasó? Están disparando o algo? ¿Por qué viene corriendo?’. Hasta que abrió la puerta y dijo ‘Atropellaron a Bebo y a Gabriel. Y luego vimos a mi hermano acostado… se miraba bien feo ahí acostado, luego vimos la sangre”, dijo el hermano de Daniel.
A pesar de que la Policía de San Antonio los reportó en estado estable, la gravedad de las heridas de Daniel y Gabriel cuentan otra historia.
Enfrentan difícil recuperación los dos jóvenes atropellados en el sur de San Antonio
Ambos ya han sido sometidos a varias cirugías y podrían necesitar más.
“Me tuvieron que hacer tres cirugías aquí, en la panza. Estoy bien grave, no puedo caminar, no me puedo parar, no puedo hacer nada”, dijo Daniel.
Gabriel fue operado de la pelvis, de una rodilla, de la espalda baja y aún no puede caminar.
“Cuando le pegaron, miraba borroso y sentía que se iba a morir”, dijo el hermano de Daniel al referirse a Gabriel.
Familiares creen que la persona que manejaba este vehículo oscuro fue captada minutos antes del incidente metiéndose entre carriles, por lo que sospechan que iba en estado de ebriedad.
“Que lo busquen, no es justo que estamos así nosotros, batallando. Y luego los policías diciendo que según estamos bien”, dijo Daniel al referirse al responsable.
“Que lo busquen y que chequen todas las cámaras porque siempre tienen tecnología para buscar a personas nomás por un ticket. Que usen esa tecnología para buscar al que le hizo eso a mi amigo y a mi hermano. Eso no es justo”, sentenció el hermano de Daniel.
Daniel trabajaba en una compañía de concreto, mientras que Gabriel era empleado en un supermercado, pero ahora su futuro es incierto.
Los jóvenes no saben cuándo podrán volver a trabajar o caminar, y mucho menos cuándo podrán volver a vivir su vida normal.










