El pasado 23 de diciembre, la policía de San Antonio, Texas, encontró a 12 personas en el interior del contenedor de un camión de carga estacionado al lado de una carretera cerca del parque acuático Splashtown, en el noreste de la ciudad.
Este jefe de policía texano liberó a 12 indocumentados, víctimas de tráfico humano, y la controversia no para
William McManus, jefe de la policía de San Antonio, tomó una decisión poco convencional en un estado como Texas al no entregar a autoridades migratorias a un grupo de indocumentados en un caso de tráfico humano. A pesar de que líderes políticos locales y estatales cuestionan su proceder, él sostiene que "en su mente esa era la decisión correcta en ese momento".
El conductor del vehículo, identificado como Herbert Alan Nichols, de 58 años, fue arrestado bajo cargos estatales de tráfico humano y su caso fue puesto a cargo del fiscal de distrito del condado Bexar. El sujeto admitió a la policía que había recogido a las personas que transportaba en una bodega de Laredo (Texas) para traerlos hasta San Antonio. Los inmigrantes indocumentados fueron llevados a las oficinas centrales de la policía y luego de ser interrogados fueron entregados a la organización Caridades Católicas, indica un reporte policial.
La detención del conductor y el hallazgo de los inmigrantes se produjo luego de que la policía recibió una denuncia de un testigo que aseguró haber visto a varias personas adentro del camión y a dos mujeres llorando afuera del mismo.
La manera como se manejó este caso y la decisión de no involucrar a autoridades migratorias federales sigue generando controversia y fuertes críticas y señalamientos al jefe del departamento de policía de San Antonio, William McManus.
“No teníamos jurisdicción para retenerlos o detenerlos, por lo que fueron puestos en manos de la organización Caridades Católicas”, dijo McManus en una conferencia de prensa para explicar su proceder. El funcionario dijo, además, que interrogaron a los inmigrantes y decidieron liberarlos porque no habían incurrido en ningún delito.
"Esta fue decisión circunstancial, basada en cómo se presentó la situación en la escena... pero no quiere decir que así manejaremos todos los casos de este tipo de aquí en adelante", aclaró el oficial.
El hecho de que este caso de tráfico humano haya sido abordado en el ámbito estatal y no federal es inusual y tomó por sorpresa al mismo fiscal del condado de Bexar, Nico La Hood. "El (McManus) tomó la decisión y luego solo me llamó para decirme que me estaba asignando el caso", dijo en entrevista con Univision Noticias.
La última vez que la oficina del fiscal de distrito del condado Bexar manejó un caso de tráfico de personas fue el año 2011, según registros judiciales citados por el portal noticioso del diario San Antonio Express News.
Supuestas irregularidades
Las explicaciones que ha dado hasta ahora el jefe de la policía de San Antonio no han convencido a algunos líderes políticos locales y estatales que no están de acuerdo con sus acciones.
El miércoles, el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, envió una carta a la procuraduría del estado donde solicita que el jefe McManus sea investigado por una posible violación de la Ley SB4.
“Estoy muy preocupado por los recientes informes de noticias del jefe de la policía de San Antonio que liberó a presuntos inmigrantes ilegales en un caso de trata de personas o tráfico de personas sin la debida investigación, identificación de testigos o cooperación con las autoridades federales. Dicha acción podría ser una violación directa de la Ley SB4, así como una amenaza a la seguridad de los ciudadanos y la aplicación de la ley”, señaló Patrick en una carta dirigida al fiscal general de Texas, Ken Paxton.
Los cuestionamientos por parte del vicegobernador se dan luego de que Mike Helle, presidente de la Asociación de Oficiales de Policía de San Antonio, puso en tela de jucio la legalidad de la decisión del jefe policial y pidió al alcalde de la ciudad, Ron Nirenberg, que lo pusiera en ausencia administrativa mientras se investiga su proceder.
"Los oficiales de policía se ocupan de casos difíciles todos los días, y el contrabando de personas se encuentra entre los más difíciles. Sus trabajos se vuelven aún más desafiantes cuando el Jefe de Policía no promulga ni aplica ningún procedimiento estándar para enfrentar situaciones como la del 23 de diciembre… La decisión del jefe McManus de abandonar años de cooperación entre agencias federales y municipales para tratar casos de tráfico de personas, al liberar a los inmigrantes indocumentados sin verificar su estado migratorio o incluso sin revisar sus antecedentes o verificar sus identidades es completamente contraria a la forma correcta en la que el Departamento de Policías de San Antonio debe manejar tales situaciones”, señala el comunicado.
Estos cuestionamientos han sido desestimados por el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, quien además llamó “ficticias” las nociones de que el fiscal general de Texas iniciará una investigación sobre las acciones de McManus. “Esto es más teatro político frívolo que viene desde Austin, en donde muchos preferirían castigar a las ciudades que dar fondos a las escuelas”, dijo Nirenberg, según un reporte de MySanAntonio.
"Actuó conforme a la ley", dice abogado
Jonathan Ryan, abogado de la organización RAICES, fue testigo de lo ocurrido el 23 de diciembre y aseguró en una entrevista con Univision Noticias que McManus actuó conforme a la ley.
“Recibí una llamada de la ciudad de que el jefe de Policía quería hablar conmigo. En menos de una hora llegué al lugar donde encontraron el camión y a las 12 personas”, dijo.
Ryan explicó que desde octubre de 2017, el Departamento de la Policía y RAICES tienen un contrato para actuar en conjunto en este tipo de casos. “Hemos recibido muchas personas directamente de la Policía bajo (el mandato de) McManus y bajo (el mandato de) otros jefes de la Policía en San Antonio”, dijo Ryan.
Ryan agregó que los 12 inmigrantes indocumentados fueron totalmente interrogados y que él estuvo en la estación de Policía mientras esto ocurría. “Cada una de esas personas dio su testimonio ese mismo día. Yo fui personalmente a la estación de Policía con esas víctimas para asegurar que todos dieran su testimonio”, dijo Ryan.
El jefe McManus ha sostenido, a pesar de los duros cuestionamientos que ha recibido, que "en su mente esa era la decisión correcta en ese momento".
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