DILLEY; Texas.- Un bebé de 2 meses de nacido que es el interno más joven en el centro de detención de Dilley está enfermo y su mamá pide ayuda, ya que aseguró que su salud empeora conforme pasa los días a falta de agua potable y porque no ha podido amamantarlo como quisiera.
Un bebé de 2 meses de edad detenido en un centro de detención de ICE; su mamá pide ayuda para que los liberen
Mireya López Sánchez, su madre, quien viajó de México a Estados Unidos con sus dos hijos pequeños buscando asilo, entre lágrimas, le pidió perdón al bebé Juan Nicolás, por haberlo traído al mundo en una situación tan difícil.
Mireya López Sánchez, su madre, quien viajó de México a Estados Unidos con sus dos hijos pequeños buscando asilo, entre lágrimas, le pidió perdón al bebé Juan Nicolás, por haberlo traído al mundo en una situación tan difícil.

“Que me disculpe la situación ahorita que está pasando, todo lo que tiene que aguantar a su corta edad”, dijo Mireya a N+ Univision mientras abrazaba a su recién nacido.
Esta madre de familia confirmó las condiciones precarias que viven los internos del centro de detención de Dilley, el cual ha estado bajo la lupa durante las últimas semanas.
No hay agua potable, a menos que puedan comprarla, algo que para un bebé pequeño es una necesidad básica, dijo Mireya a N+ Univision.
“Había yo alegado con los guardias porque me habían dicho que tenía que estar tomando agua del lavamanos para poderle estar dando teta al niño, entonces eso fue lo que se me hizo más complicado porque se me enfermó más de su pancita, traía diarrea”, relató la madre hispana.
A pesar de que estaba amamantando a Nicolás, el estrés y la mala alimentación han hecho que deje de producir leche materna.
El congresista por Texas, Joaquín Castro, había denunciado la detención del bebito durante su visita al centro, el mes pasado cuando se reunió con Liam Conejo Ramos y su padre.
“Ves niños en Dilley que están con cara de piedra por el trauma o están muy emocionales y sollozan y lloran. Muchos de ellos, creo, que se culpan a ellos mismos y se sienten culpables", dijo Castro en aquella ocasión.
Aunque cientos de los más de mil detenidos en Dilley fue ron liberados recientemente sin explicación alguna, la libertad no llega para muchos niños.
Cariexis Quintero, una adolescente con capacidad mental de 7 años, denuncio en una videollamada a N+ Univision que guardias llegaron a las celdas y rompieron dibujos y cartas hechas por niños, en las que pedían ser liberados.
“Tiraron todos, todos mis dibujos… me los botaron. Me empujaron”, dijo la menor.
“Ya uno está cansado, ya no sabemos qué hacer”, agregó Mireya llorando.
La Academia Estadounidense de Pediatría ha reconocido el agresivo impacto en la salud física y mental de los niños que se encuentran encerrados en los centros de detención.
“El miedo de que un ser amado esté detenido o de presenciar violentas confrontaciones en sus comunidades son las causas del aumento de ansiedad, las dificultades de aprender y hasta de la pérdida del sueño y apetito, en niños”, expresó la AAP en una publicación en sus redes sociales.
Mientras tanto, un vocero del Departamento de Seguridad Nacional dijo a N+ Univision que las denuncias sobre el centro de detención, en Dilley, son falsas.











