El juicio federal que enfrenta el excongresista de Miami, David Rivera y Esther Nhufer, una de sus colaboradoras políticas, comenzó este lunes, y se espera que este martes testifique el secretario de Estado, Marco Rubio.
Secretario de Estado, Marco Rubio, declarará en juicio contra excongresista, David Rivera
Se espera que este martes, el secretario de Estado, Marco Rubio, declare en la corte federal de Miami, en el juicio que se lleva a cabo contra David Rivera. Al excongresista se le acusa de actuar en representación del régimen de Nicolás Maduro, sin registrarse debidamente.
Tanto Rivera como su colaboradora política enfrentan una lista de cargos criminales por, presuntamente, actuar en representación del régimen venezolano que encabezaba Nicolás Maduro, sin registrarse debidamente.
Durante el lunes, se pudo ver a Rivera salir de la corte federal en el receso de mediodía, caminando sonriente y sin responder preguntas de la prensa. Su defensa sostuvo que el excongresista nunca trabajó para Nicolás Maduro, sino que más bien trabajó para removerlo.
Rivera enfrenta una lista de 11 cargos por, según la fiscalía, orquestar con Esther Nhufer una conspiración para lavar dinero y violar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, al no registrase ante Estados Unidos como lobista del régimen venezolano.
“Esto es un caso penal que pudiera llevar a la pérdida de libertad y por lo tanto para encontrar al acusado culpable, tendría que ser por unanimidad”, dijo Rafael Peñalver, abogado constitucionalista.
La gran expectativa del juicio son las personalidades que podrían testificar, entre ellos, el secretario de Estado, Marco Rubio, quien se espera que comparezca este martes.
Rubio habría formado parte de uno de los encuentros con autoridades venezolanas, cuando era senador.
“Es la segunda vez en la historia moderna, que un miembro del gabinete presidencial es llamado a testificar en un caso penal, pero aclarando de que a Marco Rubio no se le acusa de ninguna actuación indebida”, agregó el abogado Peñalver.
El fiscal Roger Cruz afirmó en su declaración inicial que David Rivera y Esther Nhufer vendieron su lealtad, ofreciendo acceso al régimen de Nicolás Maduro a políticos de los Estados Unidos con quienes habían pasado décadas forjando relaciones.
Los fiscales también acusan a Rivera y Nuhfer de hacer lobby ante funcionarios del gobierno de EEUU, entre los que se incluye el ahora secretario de Estado y antes senador, Marco Rubio, a favor del gobierno venezolano, en cabeza en ese entonces del dictador Nicolás Maduro. Los hechos habrían sucedido entre el 2017 y el 2018.
Rubio, quien ha reconocido tener una larga amistad con Rivera, no aparece en la acusación ni ha sido acusado de cometer irregularidades.
Mientras tanto, la defensa se enfocó en que Rivera nunca se registró como lobista del régimen venezolano, porque nunca tuvo labores políticas, sino de negocios.
Según la defensa de Rivera, este ofreció sus servicios de consultoría a una empresa americana, la subsidiaria de PDVSA, PDV Holdings, a través de la cual se gestionaron los pagos, en varias partes, a la empresa de Rivera, Interamerican Holding.
En la tarde de este lunes, la fiscalía llamó a su primera testigo, una directiva de la empresa CITGO, quien participó en estos pagos y vio todo el proceso.
Ahora la atención se centra en el secretario de Estado, Marco Rubio, que se espera que llegue este martes en horas de la mañana a la corte federal de Miami.




