Condado de Denton, TEXAS.- Durante más de un día, una calle residencial del norte de Texas quedó cercada por patrullas, vehículos tácticos y agentes federales. Todo comenzó la noche del lunes 20 de abrilcon una llamada al 911 y terminó entrada la madrugada de este miércoles 22 de abril, cuando el FBI ingresó a una vivienda en Providence Village, en el condado de Denton, rescató a la última rehén y detuvo al sospechoso.
Llamó al 911 diciendo que tenía rehenes y más de un día después el FBI lo arrestó en Texas
Más de 24 horas de patrullas, vehículos tácticos y calles cerradas terminaron cuando el FBI ingresó a una vivienda en Providence Village, Texas. Una mujer fue rescatada con vida y el sospechoso quedó bajo custodia en el condado de Denton.
El operativo ocurrió en la cuadra 12100 de Thoroughbred Drive, una zona cercana a Aubrey, al norte del área metropolitana de Dallas-Fort Worth. Según informaron autoridades locales, el hombre llamó a emergencias alrededor de las 11:30 p.m. del lunes para advertir que tenía retenidas a dos mujeres dentro de la casa y que estaba armado. También amenazó con disparar si los oficiales se acercaban.
Después de esa llamada, el hombre colgó y dejó de responder a nuevos intentos de contacto. Cuando los agentes llegaron al lugar encontraron una ventana rota en uno de los costados de la vivienda y establecieron un perímetro de seguridad. Desde ese momento comenzó una negociación que se prolongó durante horas y movilizó a varias agencias.
La escena cambió en la madrugada del martes, cuando una menor logró salir de la casa. De acuerdo con la policía, la joven entregó información que llevó a las autoridades a elevar la respuesta táctica y solicitar más apoyo. Poco después llegaron equipos SWAT, negociadores especializados y agentes federales.
Mientras tanto, una mujer adulta seguía dentro de la vivienda.
Confinamiento de vecinos
Durante el martes, los residentes del vecindario permanecieron bajo advertencias de confinamiento y restricciones de movilidad. Las autoridades pidieron evitar las calles Thoroughbred Drive y Belmont Drive por la presencia de unidades policiales. La tensión también alcanzó a las escuelas cercanas.
El Distrito Escolar Independiente de Aubrey informó que los estudiantes directamente afectados por el operativo tendrían ausencia justificada. Según medios locales, entre 30 y 40 alumnos que debían transportarse en autobús no pudieron llegar a clases ese día. Aunque los planteles siguieron abiertos, el distrito indicó que monitoreaba la situación de forma permanente.
Casi doce horas después de iniciada la emergencia, el jefe de policía de Aubrey, Richard Brooks, explicó que su departamento recibía apoyo del equipo de negociación de rehenes del FBI y de unidades tácticas de otras ciudades. También detalló que algunos equipos debían ser relevados por el desgaste de una operación extendida.
La noche avanzó sin resolución inmediata. En el vecindario se escucharon detonaciones cerca de la medianoche del martes al miércoles. Un vecino dijo a medios locales que además hubo cortes de electricidad en varias viviendas cercanas. Las autoridades no confirmaron oficialmente la naturaleza de esos estruendos, aunque ocurrieron durante la fase final del operativo.
La intervención definitiva ocurrió alrededor de las 12:30 a.m. de este miércoles. El equipo de rescate de rehenes del FBI entró a la vivienda, logró sacar con vida a la mujer que seguía retenida y arrestó al sospechoso.
La víctima fue trasladada a un hospital para una evaluación médica. La policía indicó que presentaba lesiones, aunque se esperaba su recuperación. No se reportaron heridas graves derivadas del ingreso táctico.
El sospechoso ya está en la cárcel
El hombre detenido fue llevado a la cárcel del condado de Denton. Enfrenta, de momento, un cargo de agresión agravada con arma mortal. Su identidad no ha sido divulgada públicamente todavía por las autoridades.
Sin embargo, documentos de arresto del condado de Denton lo identifican como Michael Miller, un dato que aún no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades.
También surgieron versiones desde el entorno de la víctima. Una mujer que se identificó como madre de la rehén aseguró que el presunto responsable sería su expareja, una relación que las autoridades no han confirmado hasta ahora.
Las autoridades también señalaron que el caso se originó en una situación doméstica y que el sospechoso conocía a la víctima. Lo que podría ser un posible episodio de violencia intrafamiliar, una de las líneas principales que analizan los detectives.
Durante el operativo, vecinos relataron cómo sus viviendas fueron utilizadas por los equipos tácticos. Uno de ellos contó que agentes tocaron a su puerta minutos después de iniciada la movilización y le pidieron usar su casa como punto de apoyo, mientras su familia era evacuada de inmediato.
“Nos dijeron que había una persona peligrosa y que necesitaban la casa”, relató. Según su testimonio, tuvieron que salir con lo mínimo y refugiarse con otros vecinos durante más de 24 horas sin saber cuándo podrían regresar.
El mismo residente describió horas de incertidumbre, con presencia constante de patrullas y movimientos policiales, sin información clara sobre lo que ocurría dentro de la vivienda intervenida.
Tras el arresto, la Policía de Aubrey informó que su División de Investigación Criminal ejecutaría una orden judicial para registrar la vivienda durante la mañana del miércoles. También advirtió a los residentes que seguirían viendo presencia policial en la zona mientras se procesan pruebas y se documenta la escena.












