A partir del 1 de julio, una
nueva ley en Tennessee exigirá la
verificación del
estatus migratorio de todas
las personas que soliciten o reciban beneficios estatales,
afectando a cientos de
menores con
cáncer, enfermedades crónicas y
discapacidades severas. La medida establece que el
Departamento de Salud local compartirá los
datos con las autoridades
federales de inmigración, desatando el temor generalizado entre las familias indocumentadas del estado.