Una madrugada de diciembre de 2005, la familia Garibay Ferreira esperaba a su hija Chairo quien debía acompañarlos a una celebración de las mañanitas de la Virgen de Guadalupe. La joven nunca llegó, dando paso a una serie de pesadillas para la familia.
Una madrugada de diciembre de 2005, la familia Garibay Ferreira esperaba a su hija Chairo quien debía acompañarlos a una celebración de las mañanitas de la Virgen de Guadalupe. La joven nunca llegó, dando paso a una serie de pesadillas para la familia.